Yuleidy S. Mendives Sandoval / Estudiante de licenciatura en Psicología
Generar nuevos conocimientos y obtener respuestas alentadoras no es fácil, pues conlleva tiempo y muchas horas de trabajo, ante la pandemia mundial por el COVID-19 y el anuncio de la suspensión de clases, es una buena oportunidad para restructurar el Sistema Educativo Panameño y lograr mejores indicativos en materia de educación.
Esta reestructuración la propongo en tres vertientes: la primera en concretar los planes educativos desde preescolar hasta bachiller. En mi opinión como estudiante de Psicología, se debería modificar tomando en cuenta las etapas del desarrollo de los niños (a) y adolescentes, es decir, formar equipos de trabajo con profesionales en el área de Piscología, neuropsicología, Psicopedagogía, estimulación temprana y docentes para concretar los planes de acción, basado en teorías y herramientas que faciliten el aprendizaje del alumno y adicional hacer un diagnóstico de los canales de aprendizaje (tarea de cada docente) para fortalecer su técnica de estudio y lograr un mayor aprovechamiento académico ya que en muchas ocasiones etiquetan al estudiante de una forma negativa olvidando que existe la individualidad.
Seguidamente, impulsar las escuelas vocacionales ya que esto, de alguna manera, minimizará la deserción completa del sistema, se mantendría a los jóvenes fuera del alcance del ocio y se tendría mayor demanda de jóvenes profesionales en las áreas de construcción, plomería, ebanistería, electricidad entre otros oficios que, actualmente, están en completa extinción, los cuales son demandados por la sociedad.
La tercera consistiría en la modalidad de recibir las clases virtuales, ya sea por medio de plataformas digitales o mediante el uso de aplicaciones que permitan el acceso en tiempo real a docentes y estudiantes para tener una interacción entre y se logre un aprendizaje; con esto la educación estaría garantizada en caso de que ocurra cualquier otra emergencia nacional parecida a la que estamos viviendo producto del COVID-19 y que requiera la interrupción de clases presenciales.
Otro de los aspectos a analizar es el sistema de estudio, estamos acostumbrados a un método arcaico, donde observamos al docente como el principal responsable del aprendizaje del estudiante. Esto se ejemplifico cuando una parte de la población mostraba su descontento y rechazo de la decisión tomada por el Ministerio de Educación de preparar módulos a distancia para que no se viera interrumpido el proceso de enseñanza ya que manifestaban que de esta manera el estudiando no iba aprender nada, ya que no contaba con un docente que le manifestara las indicaciones para realizar las tareas asignadas, sin embargo, de ahora en adelante deberíamos apostar al método constructivista, donde el docente sea parte del proceso, pero no el principal responsable de la educación del estudiante, es decir que el estudiante construya y se apropie de su aprendizaje; aquí no solo trabajaríamos en el método si no en áreas importantes que también forman parte de la educación del niño o joven por ejemplo: la autosuficiencia, independencia, habilidades sociales, autoconocimiento entre muchas otras más.
Otro de los puntos que quiero tratar es la importancia de estimular la educación emocional, porque me ha tocado conocer niños o jóvenes brillantes en temas de educación, pero muy deficientes en su parte afectiva, lo que afecta el desarrollo ya que no cuenta con un respaldo cuando se le presentan situaciones adversas o de las cuales no se tiene el control.
Para finalizar, no solo enfocar la reestructuración en la parte estudiante, docente si no también revisar otros temas como: infraestructura, comedores, jornada extendida y todos aquellos programas que tenga el Meduca.
Correo: yuleidysmendives3041@gmail.com