Luis Oldemar Guerra /Periodista *Foto: Ian Arcia

Las competencias en anatomía son importantes desde que un estudiante cursa el primer nivel en la carrera de Odontología. Y, es que el futuro facultativo debe saber identificar si un paciente padece alguna enfermedad bucal.
El doctor Alcibíades Guzmán, cirujano bucal y maxilofacial, encargado del laboratorio de Anatomía de la Facultad de Odontología de la Universidad de Panamá (FOUP) menciona que el curso de Anatomía Humana se da en 2 partes. La primera comienza en el II semestre de primer año, Anatomía General y la segunda se dicta durante el I semestre de segundo año, Anatomía de Cabeza y Cuello.

El especialista, con 30 años de docencia, aclara que antes el curso de Anatomía General se dictaba en segundo año, pero con la modificación y entrada en vigencia del nuevo plan de estudio de 2015 se bajó a primer año.
En Anatomía General los alumnos estudian el cuerpo humano; extremidades superiores, inferiores, arterias del brazo, arterias de la pierna, arterias de la cavidad abdominal y el corazón. Y, en la cátedra de Anatomía estudian la cabeza y el cuello. Es decir, no solo la boca; abordan lo que concierne a lo maxilofacial, que tiene su base biológica y clínica.
Los estudiantes utilizan las cabezas de cadáveres para realizar sus técnicas anestésicas, en lugar de utilizar un muñeco. Aprovechan la tecnología para observar en la pantalla lo que se está haciendo.
Acerca de cómo se obtienen los especímenes cadavéricos, explicó que la Ley 9 de 26 de enero de 1951 concede a la Escuela de Medicina de la Universidad de Panamá cadáveres y animales vivos para fines didácticos y de investigación. El artículo I establece que serán propiedad de la UP los cadáveres de personas que mueran y reposen en hospitales, cárceles, reformatorios, asilos, manicomios y demás instituciones que reciban subvenciones del Tesoro Nacional o de los Municipios y que no sean reclamados 96 horas de haber ocurrido la defunción.
En torno a los cuidados que deben tener las personas sobre la salud bucal, el catedrático hace un llamado a la población para que, al sentir alguna molestia en sus dientes, acuda a un experto en lugar de esperar que el asunto se complique. Deben acudir para hacer una profilaxis bucal.

Destacó que todos los pacientes de trasplante necesitan pasar por un proceso maxilofacial para ser evaluados en la cavidad bucal. No pueden tener un proceso infeccioso porque se puede dañar el órgano que se está trasplantando.
Sobre los procesos infecciosos, Gómez alerta que inicialmente invaden el torrente sanguíneo, las arterías y pueden llegar a cualquier parte del cuerpo porque la sangre circula, y le puede provocar daño al riñón, hígado y corazón.
Agrega que es importante que las mujeres en estado de gestación que acuden a las instalaciones médicas de la Caja de Seguro Social o del Ministerio de Salud, mantengan un control obligatorio durante el primer trimestre del embarazo. Es un período que implica revisar si hay algún problema bucal para evitar un proceso infeccioso.