Gregorio de Gracia/Periodista*Fotos: Irving Gómez Telles

Los resultados obtenidos mediante el estudio permitirán establecer la venta de camarones para la comunidad Teribe, en alianza con el Centro Regional de Bocas del Toro.
El Departamento de Zoología del Centro Regional Universitario de Bocas del Toro, a través de la investigación “Diversidad, descripción de cobertura y pesquería de crustáceos decápodos en la Cuenca del río Teribe, Bonyic, Bocas del Toro”, registró 86 artrópodos divididos en 7 especies, pertenecientes a 4 familias de camarones -de 10 patas-.
El análisis en su primera fase tuvo como línea de investigación determinar la riqueza y abundancia de las especies y el establecimiento de los posibles sitios de la piscina de crianza de los camarones. El objeto fue establecer, a futuro, un proyecto de cría para la venta.

La exploración está a cargo del profesor Irving Noel Gómez Telles, investigador del Departamento de Zoología de la Facultad de Ciencias Naturales, Exactas y Tecnologías (Facinet).

Además, participan en esta investigación la profesora Sheila J. Robinson, del Departamento de Geografía de la Facultad de Humanidades se encargó de establecer la georreferencia del lugar de la investigación y confeccionar el mapa, como también realizar muestreos matutinos y aplicar las encuestas a pescadores del lugar.

Mientras que Luterio Espinoza, estudiante graduando de Biología de la Facinet, se encargó de realizar captura y muestreo de las especies en horarios vespertinos y nocturnos.
Gómez Telles comenta al Semanario La Universidad algunos de los hallazgos. Detalla que los camarones -decápodos- más abundantes, fueron los identificados como Macrobrachium olfersii y Macrobrachium crenulatum. Manifiesta que el sitio tiene bajo impacto ambiental -antrópico-. El análisis de correspondencia canónica indica que las especies de camarones Jonga serrei, Macrobrachium heterochirus, Macrobrachium olfersii y Potamocarsinus magnus, resultaron más tolerantes a niveles de temperatura y fosfato más altos.
Las encuestas de pesquería demostraron que los mejores períodos de captura de camarones transcurren durante el ciclo diciembre-marzo.
La investigación tomó las muestras mediante captura manual durante el día, y en la noche, a través de atarraya -red de pesca-. En cada punto se tomaron datos de georreferencia, con un GPS Garmin eTrex 20, para facilitar la elaboración del mapa y la caracterización de la zona de estudio. Todos los organismos capturados fueron transportados en bolsas con agua de río para fotografiarlos, identificarlos y luego devolverlos al río.
El investigador explica que se efectuaron 8 muestreos en horas de la mañana y la noche, por un período de 6 horas de búsqueda. Fueron realizados 2 veces por mes, desde noviembre de 2023 a febrero de 2024. Cubrieron 6 puntos sobre el río Teribe, específicamente, donde las personas llegan a extraer los camarones de forma artesanal.

De acuerdo con el especialista de la Universidad de Panamá, las familias Macrobrachium carcinus, Macrobrachium crenulatum y Callinectes sapidus, presentaron más dependencia por mejores concentraciones de oxígeno disuelto y pH del agua más equilibrado. Esto indica que M. olfersii es una especie aparentemente excelente para proyectos de cultivo de camarón de río.
Entre las especies censadas, la familia más diversa es Palaemonidae con un total de 4 especies y de estas las más abundantes fueron los camarones Macrobrachium olfersii y Macrobrachium crenulatum.
De acuerdo con el científico, ninguno de estos tipos de camarones corre peligro de extinción, ni se encuentra en estado vulnerable. Por tal razón, las especies son un excelente recurso para proyectos de cría y desarrollo cooperativo de crustáceos.
El estudio es financiado con recursos propios del investigador y colaboradores. Los resultados de la investigación serán publicados por la Revista Centros de la UP/Crubo en julio próximo.