Redacción /Fotos: Ian M. Arcia L.
El docente, rector y máxima figura de la Casa de Octavio Méndez Pereira, refrendó su compromiso con la transparencia y el manejo escrupuloso de los fondos que le son asignados a la academia.
El rector de la Universidad de Panamá (UP), Eduardo Flores Castro, se refirió a diversos temas de interés académico y público, y a los avances logrados en la universidad a través de su gestión. La información vertida ocurrió durante una entrevista que le realizara el periodista, abogado y catedrático universitario, Julio Miller, a través de la emisora KW Continente.
La máxima figura universitaria, en primer lugar, se refirió a la norma constitucional que señala a la UP como la entidad fiscalizadora de las universidades particulares. Aclaró que, no obstante, a través de la CTDA (Comisión Técnica de Desarrollo Académico), la mencionada responsabilidad se comparte con las otras universidades oficiales.
En relación con el presupuesto, en atención a las críticas formuladas, enfatizó que en la universidad ese rubro se utiliza de forma cuidadosa. Desde que asumí la Rectoría eliminé todos los asesores. Si necesito de la asesoría de un especialista busco a algún profesor de la facultad. Nunca me han dicho que no, puntualizó.

Como dato curioso mencionó que no hace uso del chofer ni del auto de la universidad cuando se trata de movilizarse hacia su casa y otros puntos. En lugar de ello, utiliza su propio carro. De igual forma, mencionó que paga su teléfono móvil celular y la data.
Una acción adoptada para evitar el nepotismo fue lo que hizo la entidad hace 5 años cuando los Consejos Académicos y Administrativos aprobaron que a las altas autoridades de la universidad se les prohíba la contratación de funcionarios administrativos hasta el cuarto grado de consanguinidad y tercero de afinidad. Esto significa que el Rector, ni ninguna otra autoridad puede nombrar a un hermano o a un sobrino, o a un hermano o hermana de su esposa, puntualizó.
En torno a las virtudes de la entidad académica y los logros obtenidos, el rector Flores Castro hizo énfasis en un listado de carreras y especialidades que solo oferta la UP, tales como Cirugía Dental, Medicina Veterinaria, Meteorología, Ingeniería Geológica, Ingeniería Hidráulica, Ingeniería en Energías Renovables (carrera que se dicta en el Centro Regional Universitario de Coclé), Ingeniería en Agronomía -todos los ingenieros agrónomos que estudiaron en el país, proceden de la universidad-, Ingeniería Mecatrónica, Economía, Estadística y Antropología.
La especialidad conocida como Ciencia de Datos, identificada como Big Data, fue recién inaugurada en 2024.
Añadió que en 2025 esperan dar apertura a la carrera de Ciberseguridad, y programan también el Internet de las Cosas. Insistió en que es la única universidad que dispone de una Facultad de Bellas Artes. El otro año iniciará el doctorado en Música, en colaboración con la Universidad de las Artes en Argentina (será el primero en la región).
Entre otros de los muchos aportes que la universidad entrega al país, mencionó el Instituto de Geociencias que monitorea la red sísmica del país, que incluso se ha modernizado.
La universidad también analiza los medicamentos que ingresan de afuera. Asimismo, monitorea la capa de ozono y las radiaciones ultravioleta a través del Laboratorio de Física.
En la UP está el Laboratorio RN 50, encargado de monitorear los casos de accidentes o explosiones nucleares en Panamá, Centroamérica, El Caribe y Colombia. Esto debido al Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares (TNP). Son 50 estaciones en el mundo, y una de ellas está en la UP, con operaciones durante los 365 días del año.
En cuanto a la interrogante sobre el planteamiento del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Universidad de Panamá (Sintup) de que se ha incumplido con la Convención Colectiva, Flores Castro dijo: “No hay ley que regule los convenios colectivos en las instituciones oficiales”. Cuando me lo pidieron (la convención colectiva) hace 4 años y medio, de buena fe y voluntad dije: “Vamos a ver cómo podemos ayudar a pesar de que no hay legislación, vamos a seguir los procedimientos que se sigue para un convenio.
Flores Castro explicó como ejemplo que luego de firmarse un convenio con determinada empresa, este va al Consejo Administrativo, y si es de normativa general, pasa al Consejo General Universitario (CGU) y luego se publica en Gaceta Oficial. Así se hizo en la primera convención, igual en esta última. En este caso, el Consejo Administrativo informó que existen algunos puntos que no le parece correctos, y por lo tanto, recomendó que regrese a la comisión para correcciones y discusión y que luego retorne al C. Administrativo para que vaya al CGU y se publique en Gaceta Oficial.
Además, se devolvió a la comisión y se les dijo a los representantes del sindicato, vamos a sentarnos porque el C. Administrativo quiere revisar estos puntos, arguyó el Rector. “Tenemos meses de estar esperando que el sindicato se siente a conversar estos temas”.
Aclaró que, aunque el convenio no está vigente, se mantiene todo lo que respecta a salarios, mejoras salariales y permanencias, aprobados por el C. Administrativo.
Castro reveló que en algunos puntos de la convención el Sintup podría estar violando algunas normativas que ya existen en la Universidad de Panamá (carrera administrativa). Estos son algunos de los puntos que requieren revisión, insistió.
Acerca de la reiterada interrogante sobre el clientelismo político, el representante legal de la universidad respondió que logró que el Consejo Académico aprobara una norma que establece que el Rector está obligado a darle la continuidad al tiempo completo de un profesor que gana concurso y ya es tiempo completo. Reiteró que la intención de su propuesta es que no se utilizara como un arma política en la universidad.
Nuevamente manifestó que no se reelegirá. En relación con el desempeño de su gestión sostuvo que la primera elección la ganó con el 52% de los votantes y en la segunda obtuvo el 64% en los 3 estamentos universitarios: administrativos, profesores y estudiantes. He dicho que no me reelegiré. Me parece que 10 años son suficientes, concluyó.