Conferencia magistral Panamá en los orígenes de la Primera Globalización

Jue, 28/02/2019 - 18:24
Mesa principal Dr. Alfredo Castillero Calvo, expositor; Mgtr, Denis Chávez, coordinador EIV 2019, y Mgtr. Fernando Aparicio, historiador.
Autor:
Luis O Guerra

 

En días pasados, el Paraninfo Universitario fue el escenario en donde se dictó la conferencia magistral “Panamá en los orígenes de la Primera Globalización”, a cargo del doctor Alfredo Castillero Calvo, como parte de las actividades que formaron parte de la Escuela Internacional de Verano 2019. El magíster Denis Chávez, coordinador general de la EIV 2019, señaló que se trata de continuar una de las mejores tradiciones de esta casa de estudios, que es aprovechar los veranos para realizar una serie de actividades académicas y culturales, con expertos nacionales e internacionales, dentro de la Universidad de Panamá. Durante su intervención, el expositor destacó la importancia que tuvo nuestro país desde los orígenes, durante la Era de los Descubrimientos, a principios del siglo XVI, cuando todavía el Nuevo Mundo constituía un obstáculo para llegar a Oriente, fue por el istmo panameño que se buscó la ruta de paso.

En 1513, Balboa logra atravesar el istmo y descubre el Pacífico. Le entregaba a España el dominio del más grande océano, y abría de par en par las puertas para la conquista de Oriente. Castillero argumentó que sus grandes teorías, sobre el tema de la globalización, es que hay dos factores fundamentales, que la lanzaron a la modernidad, por un lado la difusión de plantas y animales, y por otro, la distribución de la plata que procedía de América, que eran los grandes yacimientos que se descubren a raíz de la conquista, y el 60% de la plata que circulaba por el mundo, pasaba por Panamá, cuando se celebraban las ferias de Portobelo, y ese es un punto de partida. El tema de la difusión de la cantidad de plantas y animales que comenzaron a circular por el mundo, a partir del descubrimiento de América, y esto fue de un impacto planetario extraordinario que multiplicó, por ejemplo, las posibilidades alimentarias de un pueblo como China, creando un crecimiento demográfico tanto que al poco tiempo se triplica su población y le permite convertirse en el gran taller del mundo.

Del mismo modo, la gran cantidad de plata que salía de América iba hacia China, y esta a su vez se convierte en el gran proveedor de productos que no se conocían como porcelana, seda, lacas y otros. Esto forma parte de toda esta transformación económica a nivel mundial, que tiene un impacto que llega a la actualidad, y que ahora se ha puesto de moda con esto de la Ruta de la Seda, puntualizó el expositor.