Un estudio denominado “Diagnóstico sobre las mujeres en las ciencias”, que demoró ocho meses, fue presentado en el auditorio del Instituto Centroamericano de Administración y Supervisión de la Educación (ICASE), por el Frente Femenino del Movimiento de Renovación Universitaria (MRU), en el marco del mes Internacional de la Mujer. La magistra Yira Pérez Naranjo, presidenta del Frente Femenino, expresó que hay un estatus de inequidad, dificultades para la inserción de las mujeres no solo en otros campos del saber, sino en el de las ciencias exactas. La ingeniería, las matemáticas, las químicas, la física, tradicionalmente se piensa que son ciencias básicamente desarrolladas en la formación profesional por los hombres, pero el estudio va a demostrar que hay mujeres que se han destacado en esta área.
En tanto, la doctora Arecelly De León de Bernal, directora del ICASE, indicó que la investigación, es un estudio que se realizó con el aval de la Secretaria Nacional de Ciencia y Tecnología (Senacyt) en donde un grupo de damas panameñas profesionales, entre ellas: Eugenia Rodríguez Blanco, coordinadora e Investigadora; Nadia De León, investigadora; Yolanda Marco Serra, investigadora y Sara Camara Cañizares, asistente de Investigación realizaron las investigaciones para el presente diagnóstico. Este estudio forma parte del proyecto internacional “The National Assessments on Gender and STI”, en el cual que mide la participación de las mujeres en la sociedad del conocimiento, en diferentes países del contexto internacional.
Estos estudios se realizan siguiendo un marco metodológico común, basado en más de cuarenta indicadores, que miden tanto las condiciones y oportunidades con las que cuentan hombres y mujeres para participar en la sociedad del conocimiento (condiciones), como el grado de participación de unos y otras (resultados). Una de las conclusiones a las que se llegó con este estudio, se ha avanzado, de manera general, en reducir la brecha entre hombres y mujeres en indicadores básicos de bienestar social; aún persisten, e incluso, se profundizan con el tiempo, otros indicadores que refieren particularmente a los derechos de las mujeres a vivir una vida libre de violencia, decidir sobre su propio cuerpo y su sexualidad, o participar en las esferas más altas de la toma de decisiones en todos los ámbitos del poder, profundizados por las brechas étnicas. Estas brechas muestran desigualdades e inequidades que condicionan la participación en igualdad de condiciones de hombres y mujeres en la sociedad del conocimiento.