Carmen Guevara
Decenas de víctimas y familiares de envenenamiento masivo por el dietilenglicol se reunieron en un foro con los candidatos a la Presidencia de la República, en el Paraninfo de la Universidad de Panamá.
La actividad tuvo como objetivo principal presentar el clamor y sufrimiento que llevan los afectados a consecuencia de la sustancia tóxica que acabo con la vida de decenas de personas e infectó a miles por el resto de sus vidas.
Como también conocer la postura y propuestas que tienen los aspirantes al solio presidencial, para brindar una solución al problema que enfrentan las víctimas en materia de atención médica falta de atención especializada, para brindarle una mejor calidad de vida a estos miles de afectados en todo el país, como el de resarcir los daños a su patrimonio familiar.
Durante el evento, se dio la firma de un compromiso, por parte de los candidatos, que también incluye el tema económico, ya que las víctimas fueron afectadas en su salud, parte física, psicológica, moral y el Estado debe asumir una responsabilidad para que los "pacientes sientan que se les hizo justicia”. Indico Víctor Orobio, jurista de la defensa.
El primero en llegar a la cita fue el candidato Laurentino Cortizo del Partido Revolucionario Democrático (PRD); seguido de los candidatos por la libre postulación Marco Ameglio, Ana Matilde Gómez y Ricardo Lombana.
Mientras que Rómulo Roux, candidato del partido Cambio Democrático (CD), Saúl Méndez, del Frente Amplio por la Democracia (FAD) y José Blandón, del Partido Panameñista, no asistieron al evento; sin embargo, este último envío un representante, por encontrarse en gira por el interior del país.
El licenciado Orobio, uno de los organizadores del acto, resaltó un acuerdo firmado por los candidatos para la creación de una Comisión de Alto Nivel con personas capacitadas e influyentes que tenga como propósito revisar los problemas de las víctimas.
Orobio presentó, a los candidatos, la situación en que se encuentran las victimas: “Panamá fue escenario en el período 2004 – 2006 del más cruel e injusto envenenamiento masivo con sustancia tóxica, el efecto o daño psicológico y moral de este error, es incalculable, el daño a la salud de cada una de los afectados los ha condenado a vivir con patologías incurables, por el resto de sus días y la mayoría de ellos tuvieron que abandonar sus trabajos, por el cual también existe un daño patrimonial que no se ha reparado.”
El jurista reiteró que existen demandas presentadas ante la Sala Tercera de lo Contencioso, de la Corte Suprema de Justicia, por más de 3 mil millones de dólares, que de llegar a un “buen acuerdo” sobre reparación de daños, las víctimas podrían desistir de esas demandas”.
El candidato Nito Cortizo indicó que el auditorio no había espacio para la cantidad de muertos, fallecidos producto de esa tragedia, reafirmó que estaba allí para firmar un compromiso y estaba seguro que la intención de cada uno de los candidatos a la presidencia ha sido para cumplir, absolutamente no tenía ninguna duda del compromiso que firmaba ese día”.
Señaló además que el compromiso firmado "es un paso gigante y positivo", tras conocer el dolor humano y los testimonios de los afectados por el envenenamiento.
Por su parte, Ana Matilde Gómez expresó que estaba convencida que el problema había sido una confusión en el manejo de los distintos gobiernos, al tanto que planteaba que no era solo una responsabilidad de la Caja de Seguro Social, también era de Farmacia y Drogas, que jugó un papel importante en la confesión de la fabricación del medicamento en tiempo oportuno.
Marco Ameglio dijo que era imposible venir allí a hacer política, y esa tarde no vino hacerla, después de escuchar los testimonios y sentir un profundo dolor y emoción, “esa era la otra cara de este país desigual, esta era la otra cara que nos hace falta atender, a los que nos hacemos propósito de gobernar y nos olvidamos que nuestro país hay mucha desigualdad y mucha injusticia”.
Finaliza la participación Ricardo Lombana, quien manifestó que coincidía con todo los candidatos allí presente, estaba enfrente de panameños y panameñas que el Estado les ha dado la espalda, por lo que se sentía privilegiado de estar allí, porque no solo estaba frente a las víctimas.
Estamos frente a héroes, no solo tienen que luchar con los obstáculos que la vida normal del panameño enfrenta, sino, además, luchan día a día, por sobrevivir en una ciudad y un país mucha veces hostil para las personas, con las afectaciones que ellos tenían.