Con el objetivo de generar experiencias educativas con sentido, para niños y niñas con vulnerabilidad social, en el corregimiento de Burunga, distrito de Arraiján, se llevó a cabo el proyecto de intervención Burungarte, “Sembrando colores para nuestros barrios”. Este proyecto, que se desarrolló en cinco áreas artísticas: pintura, dibujo, masilla, ballet y arte experimental, estuvo dirigido a 80 niños y niñas de 6 a 12 años, que estudian en la escuela Once de octubre, ubicada en el corregimiento de Burunga. Los talleristas fueron estudiantes de la facultad de Bellas Artes, quienes completaron sus horas de servicio social, con este proyecto comunitario, que impactó las vidas de niños vulnerables de la comunidad. Esta iniciativa, surgió por la inquietud del Licdo. Jaime Noel Canto, morador del corregimiento de Burunga y coordinador de cultura de la Vicerrectoría de Extensión, de la Universidad de Panamá, cuya aspiración era incrementar las cualidades artísticas de los participantes, mediante el arte y talleres artísticos, que promuevan la participación, la autoestima y la importancia del trabajo en equipo. Esta gestión cultural, fue un reto, por la falta de recursos materiales; sin embargo, el proyecto se llevó acabo con gran éxito, logrando que los 80 niños y niñas vivieran la experiencia de sentir el arte y que descubrieran el talento que poseen. La clausura del proyecto se realizó en presencia de autoridades universitarias y de la comunidad, con una exhibición de trabajos de los diferentes talleres artísticos, llevados a cabo por los niños de la comunidad. Durante su intervención, la Dra. Ana Elena Porras, directora de Cultura, de la Vicerrectoría de Extensión, destacó la importancia que brinda la Primera Casa de Estudios Superiores, a los proyectos de extensión, en distintos barrios de nuestro país. El Prof. Víctor Pérez, director del Centro Educativo Once de Octubre, expresó su agradecimiento a la Universidad de Panamá, por tomarlos en cuenta en sus proyectos culturales. Para los estudiantes de bellas artes, que ejecutaron el proyecto, esta experiencia fue una forma de demostrar, que por medio de la Extensión se aprende, se produce conocimiento y sostenibilidad en el tiempo. Esta semilla integral y artística, apuesta a incidir en el pensamiento y la reflexión en la movilización de los recursos de las comunidades, en pos de la participación, el empoderamiento y, finalmente, el mejoramiento de la calidad de vida de la población.