E. Antonio Méndez R./IDEN
Al 2017, se calcula que existen, en el país, unos 2,069 centros educativos en áreas de difícil acceso, que representan cerca el 66% del total de los centros escolares oficiales. Son centros escolares en áreas de difícil acceso por la larga distancia, por el estado de las carreteras y la disponibilidad del transporte con respecto a núcleos urbanos de cierta relevancia. La historia y dinámica demográfica y económica de un lugar es esencial en la vida de un centro, es decir, es determinante en que este nazca, crezca, se desarrolle, permanezca o cierre.
El calificativo de centro en área de difícil acceso implica consecuencias y situaciones como dificultades para que llegue con eficacia la alimentación del programa de alimentación escolar, en el abastecimiento de agua potable y energía eléctrica expedita y continua; además, ausencia de alojamientos y sitios de organización para los docentes etc. En un número importante de estos centros, los que no existe suficiente matrícula, se posterga la inversión de toda índole. Es aquí donde tenemos que aceptar que hay que replantearse la lógica de la posición de los centros escolares en el país.
Para ello, hay que tomar en cuenta, primero, la dinámica del crecimiento natural de la población, de las corrientes y tendencias migratorias y de las proyecciones de desarrollo económico. A simple vista, las primeras ventajas que se lograrían serían:
*La alimentación de los estudiantes, lo que, a su vez, reduciría la desnutrición infantil que afecta al aprendizaje en áreas indígenas y rurales.
*Acabar con las escuelas multigradas, que obligan al docente a dispersar sus esfuerzos, atendiendo en una misma aula a niños de diversos niveles.
*Contar con abastecimiento de agua potable y energía eléctrica que, además, facilita la introducción de la tecnología.
*Al contar con más matrícula y ser más accesibles, los centros contarán con todas las aulas especiales y apoyo de personal técnico y administrativo.
*Los docentes tendrían habitaciones decentes, tecnología y no correrán los peligros las travesías hacia las áreas de difícil acceso.
*A largo plazo se reducirán los costos en el sistema educativo.
*Se logrará la equidad o la igualdad de oportunidades, que se propicia cuando todos asistan a centros donde se tiene todo lo que se necesita.