Mgter. Juanito Ortega Ríos
El 7 de octubre próximo, la casa de “Octavio Méndez Pereira” cumple 84 años de existencia siendo la mejor universidad del país, dado que ha formado una cantidad insoslayable de profesionales en diferentes áreas del saber, razón por la cual, se ha convertido en un elemento clave para el desarrollo integral del país. La Universidad de Panamá como ente rectora de la educación superior, desde sus inicios en 1935, ha tenido que adaptarse a los cambios globales, para mantener los estándares de excelencia académica exigidos por las entidades acreditadoras y certificadoras internacionales.
En mis 32 años de servicios como servidor público administrativo, he aprendido a valorar a esta institución, ya que ha sido la promotora de la evolución que he adquirido como profesional, interna y externamente, considerando como baluarte todos aquellos conocimientos adquiridos como profesional egresado, que me han dotado de competencias para emprender y seguir cosechando éxitos en mi diario vivir. Pese a las vicisitudes que, en las últimas décadas, viene afrontando esta maravillosa empresa como son los recortes presupuestarios, que han limitado la gestión de mantenimiento de infraestructuras, la construcción de estacionamientos acordes con la realidad y la adquisición de tecnologías adecuadas, por mencionar algunos, sigue manteniendo los niveles de excelencia y calidad en la educación superior.
Sin lugar a dudas, uno de los estamentos más golpeados o desfavorecidos en es el administrativo, por tal motivo es necesario reforzar aspectos vinculantes con la dotación de oportunidades para su crecimiento profesional y mejoramiento de la calidad de vida, a través de planes de carrera que impulsen la competencia sana y acciones que valoren el mérito. Son muchas las razones por las cuales me siento comprometido con la Universidad de Panamá, pero la que más quiero destacar es la oportunidad que me ha dado Dios de poder brindar mis servicios en esta empresa, por tal motivo, soy un aliado estratégico para la consecución de sus objetivos institucionales, y estoy convencido que la Casa de Méndez Pereira seguirá creciendo y aportando capital intelectual cualificado a nuestro país,