Lic. Luis Oldemar Guerra /Periodista
La pandemia por Covid-19 nos ha traído un nuevo estilo o código de conducta para movilizarnos proteger nuestra vida y la de las personas que nos rodean.
Se ha señalado hasta el cansancio que se debe mantener las medidas recomendadas por las autoridades de salud, quienes nos indican en primer lugar la utilización de mascarillas, el lavado constante de manos con agua y jabón, y mantener el distanciamiento social.
Hay cosas que me preocupan, una de ellas es que las veces que hemos tenido que salir, por motivos como ir al super o la farmacia, vemos que en las calles y aceras la gran cantidad de guantes y mascarillas usados, tirados por doquier, ¿Será acaso que no hemos aprendido que esos desechos pueden ser contaminantes y portadores del Covid-19 y que hasta los inocentes animales pueden quedar contagiados del virus mortal?
Ahora en el país con la reapertura de los bloques propuestos para irnos reintegrándonos a la “Nueva Normalidad”, se han implementado los protocolos que todas las empresas deben de cumplir para cuidar tanto la vida de sus empleados como la de las personas que acudan a esas empresas.
Pero ¿Qué está sucediendo? ¿Las personas realmente cumplen con estas normas o las relajan?
Hemos visto que el pasado lunes primero de junio, con la apertura del bloque número dos, al parecer la población tomó las palabras de que se había pasado de un confinamiento por cédula por día, a una medida de toque de queda a partir de las siete de la noche hasta las cinco de la mañana, salieron a las calles, abarrotando los transportes públicos, supermercados y hasta las avenidas, a sabiendas que deben mantener el distanciamiento social y el uso de mascarillas.
En algunas de las imágenes que circularon por redes sociales, el pasado lunes primero, se observó hasta la presencia de adultos mayores, en las calles y avenidas, se debe recordar que son uno de los grupos de riesgos; al igual que padres de familia con niños pequeños en brazos, algo realmente preocupante.
Las autoridades de salud fueron totalmente enfáticas al señalar en su momento, que si era necesario salir, por favor no llevaran a los menores de edad a aquellos lugares donde se da aglomeraciones de personas, a pesar de haber también abierto el compás para que los menores de edad con esta nueva apertura puedan salir en horario de cuatro de la tarde a las siete de la noche en la compañía de sus padres o tutores, lo que no incluye actividades grupales sociales, culturales, festivas, visitas a playas, deportes de contacto, o cualquier otra que incumpla el distanciamiento físico.
Es hora que como sociedad demostremos que somos capaces de cumplir, cumplir con las nuevas pautas sanitarias, por el beneficio de todos, para que nuestras familias se mantengan saludables, cumplir con nosotros mismos y seamos mejores personas cada día.