No podemos dejar de expresar nuestras opiniones en relación al tema de actualidad, las neurociencias. Neurociencia deriva de la palabra griega “neuros”, que significa nervios. Estudian el sistema nervioso y todos sus aspectos. Así tenemos neurolingüística, neuroinformática, neurofisiología, neurodidáctica etc. Las neurociencias emergen en todas las ciencias, producto de investigaciones científicas, neurólogos y toda la interdisciplinariedad las cuales han contribuido a descubrir, cada día, las maravillas del cerebro humano. Es sorprendente lo que significa las funciones del cerebro en todo lo que hacemos. Siempre ha existido la necesidad del ser humano de comprender cómo aprendemos y en esa inquietud e interés es la razón cómo el cerebro aprende y cómo todos nuestros actos dependen de esa función principal que tiene, del proceso de conexión de las neuronas, de las sinapsis para producir acciones en el desarrollo de nuestras vidas. Algunas ideas que nos presentan las neurociencias para mejorar la práctica pedagógica consisten en el estado emocional, es decir, que determina la adquisición de nuevos conocimientos, de allí que el aprendizaje debe ir acompañado de emociones positivas. Sabemos que se aprende mejor utilizando todos los sentidos, es por esa razón que si se utilizan diferentes recursos se favorece el aprendizaje. Hay que tener en cuenta que los conocimientos y habilidades que adquirimos no son estáticos, sino que están en constante cambio. De este mundo neuronal obtenemos un término como es la neuroplasticidad, la cual consiste en la capacidad que tiene el cerebro de ser moldeable a los largo de la vida, o sea, que se pueden reconfigurar las funciones cognitivas mediante la influencia de estímulos cognitivos. Otra idea clave consiste en que el cerebro tiene La capacidad de realizar toda clase de aprendizajes en el curso de la vida. El cerebro adulto cambia con el aprendizaje y cuando lo trabajamos mucho aumenta de volumen, de manera que lo que nos impacta queda guardado. A medida que ganamos en experiencias y nuevas conductas, las conexiones sinápticas se fortalecen, mientras las que no se usan son eliminadas. Este proceso se conoce como la poda sináptica. Las neuronas que utilizamos, con mayor frecuencia, desarrollan conexiones más fuertes y las que nunca, o rara vez, se utilizan eventualmente mueren. Se ha confirmado empíricamente que el número de neuronas con el que se nace no es definitivo, como se creía hasta hace poco, sino que crecen a lo largo de la vida bajo la influencia de los estímulos cognitivos, lo cual elimina las tesis del determinismo genético en el funcionamiento del cerebro. Las ideas de la educación, sobre nuevas bases, tendrán que hacer la poda neuronal que hace el cerebro a los dos años de edad, para poder avanzar con mayor rapidez y probabilidad de éxito, dejando fuera lo que no se utilizará, en el proceso de transformación necesaria. Dicho de otra manera, parece indispensable que el desaprendizaje sea radical para lograr nuevos aprendizajes. Otra idea que sorprende en la neurociencias son las llamadas neuronas espejo, cuando observamos a los demás, cuando los demás ejecutan una acción, se activan este tipo de neuronas que tienen como apellido” espejo”. razón por la cual reflejan lo que se ve. En el aprendizaje siempre están presentes.
Autor:
Lourdes Candanedo Avilés/Docente Universitaria