Luis Oldemar Guerra /Periodista *Foto: Ian Arcia

Profesores de la Universidad de Panamá emprendieron un estudio vinculado con las características que presentan los sistemas de información chatbots de Inteligencia Artificial (IA), su uso y posible desarrollo con la aplicación ChatGPT en Panamá.
El producto tecnológico digital ChatGPT, basado en el desarrollo de Chatbots, supone que una máquina “razona” para interactuar con otro usuario, que se supone es humano.
La información fue publicada en la Revista Centros mediante un artículo científico titulado “Desarrollo de Chatbots con la aplicación ChatGPT; de los autores Roberto Daniel Gordon Graell, Mari Carmen González Águila y Algis Vianor Bultrón Batista (estudiante egresado de la UTP). Corresponde a una investigación bibliográfica, cualitativa, realizada a través de la red.
El académico Roberto Daniel Gordon Graell, uno de los 3 investigadores, explicó al Semanario La Universidad que se puede afirmar como ventaja el uso de la Inteligencia Artificial (IA) ya que reduce los tiempos de búsqueda y elimina gran cantidad de material irrelevante, pero presenta desventajas. Por ejemplo, reduce la creatividad del concepto imagen, aunque el chatbot no es exacto.
Al ser consultado sobre los inconvenientes y beneficios para el entorno académico explicó que los profesores pueden formular a los estudiantes preguntas puntuales y profundas para evitar la pereza mental al momento de usar los buscadores y explicarles que las aplicaciones son de consulta y referencia. Asimismo, el docente debe fomentar en el educando el hábito de la formación de destrezas, y competencias de análisis.
Gordon Graell recomienda a sus colegas utilizar softwares detectores de plagio de esas aplicaciones de IA, o los buscadores de Internet para detectar si los trabajos entregados son originales o plagiados.
La capacidad de razonamiento propio de ningún ser humano debe ser reemplazada por ninguna IA. El chatbot responde a la petición del usuario. No inventa ni reflexiona, argumentó Gordon.

Entre algunas conclusiones los autores sostienen que “el chatbot analiza la generalidad de un tema propuesto por el usuario y la estructura lingüística como se les presenta para seleccionar una respuesta. El avance que presenta el ChatGPT es que, además de profundizar en el tema y seleccionar frases, puede constituirlas escogiendo palabra a palabra, para imitar el estilo del usuario y ser más amistoso”.
Al respecto de las entradas generales los investigadores mencionan que “tienden a confundir el sistema, por lo que el usuario debe ser más específico al momento de anotar sus requerimientos. De igual forma, la herramienta puede dar respuestas inexactas, pero no por ello necesariamente erróneas ya que sus motores de búsqueda y selección también dependen del volumen de información al que puede acceder o del sesgo ideológico de los autores fuentes de los datos que utilice”.
Otra conclusión importante referida por la publicación académica es que “la aplicación de una nueva tecnología siempre trae consecuencias sociales y la de la aplicación ChatGPT no será la excepción. Con su masificación comercial se perderán millones de puestos de trabajo a nivel mundial y acrecentará las diferencias de clase social. Transformará al mundo tanto como la aparición del motor a vapor, la electricidad y las ciencias computacionales”.
Otra conclusión que presenta la investigación es que un ChatGPT es un sistema de información. Un programa computacional complejo diseñado para un fin específico, es decir, un asistente del conocimiento. Como herramienta es una síntesis del conocimiento humano que, más que asustar, enorgullece a la humanidad y el desarrollo del campo económico que representa es deseable.
