Un 10 de diciembre de 1948 las Naciones Unidas creó un documento que describe el gran significado de la dignidad, honra, la no discriminación racial, política, religión cultural y social llamado “LA DECLARACIÓN UNIVERSAL DE LOS DERECHOS HUMANOS”, en la que Eleanor Roosevelt sustentó que “Todos tenemos derecho a vivir una vida sana, sin conflictos, guerras y violencia y que somos iguales ante la ley”, aplicando el lema “La paz y la seguridad internacional para el mundo”, adoptado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su Resolución 217 A (III) en 1948. La Declaración Universal de los Derechos Humanos contiene 30 derechos que menciona el significado de la Educación, Cultura, Respeto, Democracia, Justicia, Fraternidad, Igualdad, Derechos de Autor, No discriminación, la Paz, Responsabilidad y entre otros.
Es un orgullo para los panameños celebrar esta fecha tan memorable porque Panamá fue testigo en la creación de esta declaración con el padre de la Diplomacia panameña Ricardo J. Alfaro. Por eso, debo recordarles que Panamá fue uno de los países en crear las Naciones Unidas el 24 de octubre de 1945. El deber que tenemos, como ciudadanos, es poner en práctica los derechos humanos, porque muchas veces olvidamos el significado de la tolerancia y respeto hacia otras personas, tendemos a ser egoístas y conflictivos en nuestra vida social, académica, profesional y personal y no nos ponemos a pensar en las consecuencias de nuestros actos. Debemos inculcarle a nuestras futuras generaciones que “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derecho”, como dice la Declaración Universal de los Derechos Humanos y es un gran compromiso que ha adquirido los Estados, miembros de las Naciones Unidas y especialmente los profesionales en las áreas de Derecho y Ciencias Políticas, Relaciones Internacionales, Trabajo Social, Sociología y las áreas de Ciencias de la Salud.
Exhorto a la juventud panameña a ser el ejemplo de la sociedad y aplicar la paz en todos sus ámbitos: sociales, culturales, políticos, familiares, profesionales y académicos. Digamos ¡No a la discriminación!, ¡No a la violencia!, ¡No a las injusticias!, ¡No a las guerras!, ¡No a la desigualdad! ¡Los Derechos Humanos son para todos!