Luis Oldemar Guerra /Periodista *Fotos: Ian Arcia

La Universidad de Panamá, representada por sus 3 estamentos, profesores, estudiantes y administrativos, marchó hacia la Corte Suprema de Justicia para exigir a ese órgano del Estado celeridad en el fallo que declare inconstitucional la Ley 406, del contrato minero entre el país y First Quantum (Minera Panamá).La normativa fue aprobada -evento inusual- por la Asamblea Nacional (AN), y sancionada por el presidente de la República, Laurentino Cortizo Cohen, el mismo día, viernes 20 de octubre.
La normativa fue aprobada por la Asamblea Nacional y sancionada por el presidente de la República, Laurentino Cortizo Cohen, el mismo día, viernes 20 de octubre.

A su llegada, el rector, doctor Eduardo Flores Castro, acompañado por una comisión integrada por docentes, administrativos y estudiantes, entregó una carta al secretario general de la Corte Suprema de Justicia, José Calvo. La nota formula las consideraciones que expone la Primera Casa de Estudios, Octavio Méndez Pereira, en cuanto a la inconstitucionalidad de la ley.

A su salida de las oficinas del Órgano Judicial, Flores Castro envió un mensaje a los universitarios, a quienes definió como los actuales y los egresados. Inició manifestando que la minería metálica a cielo abierto pone en peligro el hábitat natural, las cuencas hidrográficas, y redunda en riesgo para la salud humana.

Asimismo, advirtió que los embalses de agua con químicos representan un peligro para las aves que pueden tomar de esas aguas y posteriormente morir. Agregó que los sedimentos van a los ríos, y atentan contra la vida los peces. También, la deforestación, el hábitat de la flora y la fauna de Panamá.
En cuanto a las objeciones que ha recibido por ser químico, con especialidad como máster y doctor en Ciencias en Materiales, y manifestar una postura en contra de la minería a cielo abierto respondió: “Estoy en contra porque cada país tiene su vocación”.
Explicó que un país como Chile, que desarrolló la minería en el desierto, sí puede tener vocación minera. Añadió que la riqueza de Panamá está en su flora y fauna, y que la minería se encuentra en los corredores biológicos mesoamericanos, por lo tanto, no tiene vocación minera.
En torno a los argumentos presentados por la universidad sobre la inconstitucionalidad del contrato, recordó que el procedimiento para aprobarlo no fue el apropiado. Explicó que la Asamblea Nacional, no posee la potestad de devolverlo al Ejecutivo para realizar modificaciones.

Además, no se llevó a licitación pública y se violó el artículo 118 de la Constitución, ya que el contrato ley viola las normas constitucionales sobre el régimen ecológico, y el artículo 119, con relación a que es deber del Estado prevenir la contaminación ambiental.
Agregó que el contrato también transgrede el Protocolo de San Salvador donde Panamá es signatario.
Citando una frase del doctor Octavio Méndez Pereira, en relación a la lucha en contra de la colonización estadounidense manifestó: “Que se lleven su canal, que comeremos dignidad”. Ahora, decimos: “que se lleven su mina, que comeremos de nuestro trabajo y del desarrollo sostenible de la nación panameña”.
Al respecto, el académico agregó que la UP tiene que jugar un papel fundamental. Manifestó que como estamento académico se ofrece para ello. Y, que el proyecto de desarrollo tiene que hacerse con las comunidades.

Desde las 9 y media de la mañana en el Parque “Hacia la Luz”, sitio insigne de la universidad, ubicado en la Facultad de Humanidades, una multitud de la familia universitaria se congregó en el lugar de partida de la acción de protesta.
