Investigación de la Universidad de Panamá revela que la variable enfermedad marcó 47,35% en mujeres y 55,2% en hombres

Vie, 26/01/2024 - 17:12
Autor:

Gregorio de Gracia/Periodista*Fotos: Ian Arcia /Gregorio De Gracia

patacon
Vista panorámica del vertedero de Cerro Patacón.

El vertedero de Cerro Patacón está rodeado de comunidades precaristas. Sus residentes son víctimas de enfermedades respiratorias y otros padecimientos. Una investigación realizada por la Universidad de Panamá a través del proyecto “Cerro Patacón: Entorno y Salud”, demostró que la variable enfermedad marcó 47,35% en mujeres y 55,2% en hombres.

Lucy Vega
Vega señaló que, de no contar con una adecuada gestión y distribución de la basura, en unos años el problema aumentará y todos se verán afectados.

De acuerdo con la socióloga y asistente de investigación, Lucy Vega, quien junto a Pablo Asís Navarro , subdirector del Instituto del Canal de Panamá y Estudios Internacionales (Icup), llevaron adelante el análisis, la investigación reveló que entre los males que afligen a los moradores de estas comunidades están virus, bacterias, olores y gases. Asimismo, problemas con el agua y males sociales como robos o hurtos, violencia y delincuencia.

La socióloga Lucy Vega se propuso trazar el objeto de estudio a través de varias preguntas de investigación. Es decir, ¿cómo viven los moradores de estas comunidades? ¿Cuál es su situación socioeconómica? ¿Qué piensan sobre el ambiente, el aire y el agua que están en sus alrededores?

Para realizar la investigación, que contó con el esfuerzo de estudiantes de primer año diurno de la Facultad de Psicología, se aplicó una encuesta por conveniencia a 84 jefes de familia, en las comunidades de Guna Nega, Calle 50, Cuipo, El Valle de San Francisco y La Isla.

La investigadora explica que los resultados muestran que los habitantes representan una población relativamente joven. Un 65% se ubica en edades entre 17 a 39 años y una población adulta del 18% con edades entre 60 a 69 años.

La encuesta permitió determinar que los padecimientos más comunes son problemas respiratorios y tos con un 10,3% para hombres y las mujeres 25% con resfriados común.

En cuanto a la afectación por virus y bacterias estomacales, 3,6% de las mujeres y 3,4% de los hombres respondieron de manera afirmativa.

La diarrea es otro flagelo que azota a las mujeres. El estudio reveló que 9,1%, de dicha afectación, está vinculada con el aire que respiran y el agua que beben. El aire se ve afectado por la emisión de olores ofensivos y gases (como el metano y el dióxido de carbono) y las quemas de llantas influyen en ese cambio climático perjudicial a los seres humanos.

En cuanto a la percepción de mal olor en la comunidad, un 51,2% de hombres respondieron que era desagradable, mientras que un 7,15% dijo que es repugnante.

En relación con la distribución del agua potable, un 86,9% respondió que tenían agua en su residencia algunos días de la semana. Mientras que un 13,1% informó que obtienen el agua del río. Un 17 % de aguas servidas y tuberías, un 9,2% contaminación por la basura y un 5% malos olores.

Un 64% de los entrevistados piensa que existen problemas sociales y comunitarios. El 18,4% informó que en el área se registran robos, violencia y delincuencia, y el 3,5% dice que existe venta de sustancias ilícitas.

El estudio identificó a personas que trabajan en la empresa privada y a otras que se dedican a la recolección, extracción y distribución de la basura. De igual forma, familias numerosas, con bajo nivel de escolaridad.

La socióloga manifiesta que los centros de salud de esas comunidades muchas veces no cuentan con los insumos para atender a los pacientes. Ello hace que las personas tengan que dirigirse a centros de salud lejanos u hospitales como el Santo Tomás, Hospital del Niño o el Complejo Metropolitano de la Caja de Seguro Social.

pablo asis
Pablo Asís Navarro, subdirector del Instituto del Canal de Panamá y Estudios Internacionales (Icup).

El subdirector del Icup aprovechó para informar, a través del Semanario La Universidad, que, a la directora del Centro de Salud de Paraíso, área canalera (revertida) se le entregó una copia de los resultados de la investigación y que el contenido será divulgado mediante la publicación de un libro.

Comenta que la quema de basura en Cerro Patacón afecta otros escenarios residenciales. Por ejemplo, San Miguelito, vía Ricardo J. Alfaro, conocida como Tumba Muerto y el área revertida.

Señala que en los sitios conexos con el vertedero se pueden sentir olores nauseabundos, casi no se puede respirar, por lo cual hay que utilizar mascarillas. Sostiene que se trata de una problemática ambiental y que los moradores de esas comunidades, con el transcurrir del tiempo, se han ido adaptando al olor tóxico que hay en el ambiente.

Manifiesta que la diarrea y otros problemas estomacales surgen por el agua que ingieren y el aire que respiran. La salud pública en esas áreas se ha venido desmejorando. También, presentan problemas habitacionales, pérdidas humanas debido a la emisión de gases, humo, contaminación de aire, suelo y agua.

vertedero

En torno a los administradores del vertedero, el investigador revela que estos han informado que cuentan con 3 tinas de oxidación. Al respecto, sostiene que esto no es suficiente para tratar las sustancias líquidas que se encuentran, principalmente, en los vertederos.

Para Pablo Asís, Cerro Patacón, a pesar de ser un vertedero controlado, tiene un sinnúmero de asentamientos informales, que se han venido formando paulatinamente. La existencia de recicladores contribuye al aumento de dichos asentamientos.

minsa

Ante tal situación, coincide con un grupo de expertos del Ministerio de Ambiente, quien sugiere implementar un proyecto de manejo de desechos sólidos de primer nivel, iniciando en una ciudad o pueblo pequeño. Como también educar a la comunidad en torno a la problemática del vertedero en Cerro Patacón, proceso que deberá iniciar en las escuelas.