Gregorio De Gracia | Fotos: Dra. Nelva Elena Alvarado G.

La Universidad de Panamá llevará adelante un estudio sobre disrupción endocrina y sus efectos en salud y medioambiente. La investigación estará a cargo de la profesora, Nelva Elena Alvarado, quien posee un doctorado en Ciencias Biológicas por la Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea y actualmente trabaja en la Oficina de Transferencia de los Resultados de la Investigación (Otri) de la Vicerrectoría de Investigación y Postgrado (VIP).
Alvarado trabajará junto a connotados investigadores de la Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea y la Universidad de Granada, ambas universidades españolas.
El objeto de estudio de la investigación es desarrollar competencias en un grupo de profesionales en las áreas de disrupción endocrinas y sus consecuencias sobre la salud y medioambiente, intensificando las sinergias entre grupos de la UP y profesores de las universidades referidas.
Otro objetivo está enfocado en fortalecer la línea de investigación de estudios químicos analíticos de compuestos de interés y ciencias ambientales.
El estudio, que será financiado por la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt), tendrá un costo estimado de 92 mil dólares.
La bióloga explica al Semanario La Universidad que los disruptores endocrinos son sustancias exógenas con efectos adversos que alteran la función del sistema endocrino y consecuentemente, producen afectaciones sobre la salud de un organismo intacto o su descendencia. Agrega que, estudios en humanos los han asociado al aumento de ciertos tipos de cáncer, obesidad, infertilidad, diabetes y problemas de neurodesarrollo, entre otros.
De acuerdo con la experta, diversos estudios han demostrado que los contaminantes ambientales, también pueden alterar la capacidad reproductora de los organismos acuáticos.
Los efectos sobre la reproducción pueden producirse mediante una gran variedad de mecanismos. En concreto, diversos compuestos químicos presentes en el medio acuático causan efectos adversos en el crecimiento, comportamiento, reproducción y la función inmune de los organismos mediante la interferencia con el sistema endocrino.
Detalla que las alteraciones hormonales se pueden medir a través de técnicas moleculares para la detección de cambios moleculares y bioquímicos en organismos centinelas expuestos a contaminantes hormonales, aplicación de pruebas(test) de toxicidad letal, subletal y toxicidad in vitro, alteraciones histopatológicas, mediciones químicas analíticas en tejidos biológicos entre otras.
Consultada sobre las fases del proyecto, revela que tiene 2 fases; una concerniente a la parte biológica y la otra relacionada con la salud humana.
En cuanto a la parte biológica se estarán realizando mediciones en el ecosistema acuático con diferentes organismos centinelas como: Anadara tuberculosa (pata de burro), Protothaca aspérrima (almeja blanca) y en algunas especies de peces como pargo, identificados dentro de la costa pacífica de Panamá, para ver cómo los contaminantes han afectado su sistema hormonal.
En la parte de salud humana se medirán los contaminantes en tejidos biológicos de algunas personas, las cuales han colaborado en una primera fase y ahora lo harán para evaluar los contaminantes encontrados.
Alvarado aclara que basó su línea de investigación en el impacto de los contaminantes con actividad hormonal en la salud humana. Esta es una nueva línea de investigación que está desarrollando la Universidad de Panamá.
Destacó que el potencial del estudio está en fortalecer las habilidades de los profesores que están inmersos en la investigación, y los estudiantes, quienes desarrollarán su tesis de maestría y artículos científicos. Todos estarán viajando a universidades a capacitarse en diversas técnicas que implementarán posteriormente en el desarrollo de su investigación.
La propuesta fue presentada a la Senacyt en la Convocatoria de Movilidad de Investigación. El estudio tendrá una duración de 18 meses.
Participarán, por la Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea, el doctor Maren Ortiz Zarragoitia, el doctor Beñat Zaldibar Aramburu y el doctor Xavier Lekube Iturriotz. Y, por la Universidad de Granada, el doctor Nicolás Olea Serrano y la doctora Luz Iribarne Durán.

El proyecto está adscrito a la VIP en el área de las ciencias ambientales y estudios químicos analíticos del compuesto de interés en la salud y, alineadas con el Plan Estratégico Nacional para la Prevención del Control Integral de las Enfermedades No Transmisibles y sus factores de Riesgo 2014-2015 (MINSA/OPS/OMS).