Luis O. Guerra/Fotos cortesía CRCB-CRCE Panamá

Los Centros Regionales de los Convenios de Rotterdam, Basilea y Estocolmo ubicados en Panamá (CRCB-CRCE Panamá), en cooperación con el Ministerio de Salud y la Secretaría de los citados convenios, realizaron un taller. La exposición versó sobre los objetivos, disposiciones y mecanismos de los referidos pactos..
La información fue suministrada al Semanario La Universidad por la directora del CRCB-CRCE Panamá y directora del Centro de Investigación e Información de Medicamentos y Tóxicos (Ciimet) de la Universidad de Panamá (UP), Hildaura Acosta de Patiño.
En 2021 Panamá suscribió un acuerdo con la Secretaría del Convenio de Basilea sobre el control de movimientos trans-fronterizos y su eliminación. El pacto consignó la creación de un centro de investigación para la capacitación y transferencia de tecnología en la subregión de México y Centroamérica. Dicho centro regional funciona desde el Ciimet, ubicado en la UP.
La web del Ministerio de Relaciones Exteriores de Panamá informa que el Convenio de Basilea es un tratado multilateral del Programa de Medio Ambiente de Naciones Unidas. El documento estipula obligaciones a los Estados partes, para asegurar el manejo ambientalmente racional de los desechos peligrosos, como una respuesta internacional a los problemas derivados de la presencia de residuos peligrosos para la salud humana y el medio ambiente.
De acuerdo con el Programa de Naciones Unidas (PNUD), el Convenio de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes, es un tratado internacional jurídicamente vinculante destinado a proteger la salud humana y el medio ambiente de los COP (contaminantes orgánicos persistentes). Según la definición son sustancias químicas altamente tóxicas que resultan nocivas para la salud humana y el medio ambiente.
En el taller se analizaron las funciones y responsabilidades de las partes nacionales interesadas en su aplicación. Asimismo, el análisis de la situación, las brechas y los desafíos que enfrenta Panamá en la implementación y cumplimiento del Convenio de Rotterdam.
También, especificar las medidas necesarias y la elaboración de un Plan de Acción Nacional para garantizar su plena aplicación, y fortalecimiento de los mecanismos nacionales de coordinación para la aplicación del Convenio de Rotterdam.

En este encuentro participaron representantes de entidades gubernamentales pertinentes; representantes del sector privado, la academia, la sociedad civil, los importadores usuarios de productos químicos, las ONG; personal del CRCB-CRCE Panamá. Además, representantes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), de otros países como Chile, Colombia y México; Instituto de las Naciones Unidas para la Formación Profesional e Investigaciones (Unitar) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT).