Omar Joseph
Amalgamar las fuerzas, y no me refiero a la bruta; hablo de las que implican conocimientos en las áreas del saber y más cuando son netamente lógicas, como por ejemplo: las ciencias. El ilusionista, demanda habilidad e incautos. Un ilusionista se hace del conocimiento lógico y del comportamiento humano, pretende saciar la intrínseca, necesidad, a mi modo de ver, posee el individuo para ser timado, engañado o mentido. Hay algo en el subconsciente del individuo que le inclina a desear ser engañado. Concluyo en esto luego de varias o muchas conversaciones con profesionales de algunas áreas del saber o conocimiento humano, de esas tantas o pocas charlas eh notado como se sustentan por pasión, cada cuento de nuestra política criolla, sin el menor sentido lógico matemático, por decir algo. Esa necesidad de ser engañado me lleva a entender por qué los actos de magia (pura ilusión) son tan atractivos.
Y es que me hace recordar los cuantos cuentos de HOUDINI, COPPERFIELD, BLAINE. Etc. y, la gran audiencia que van acumulando en el tiempo, no sé, les aseguro si esos actos poseen poder místico alguno. Pero como “ningún mago revela sus secretos” no he prestado atención más allá de la propia promoción de sus actos. Como ilusionistas, pues, emergen estos pseudos líderes, con las soluciones bajo la mangas de todos los problemas de la nación, así, gesticulando algunas frases van llevando al pueblo aturdido por las promesas de hacer el rio después de construido el puente, a votar. Por una u otra razón llenos de ilusiones colocamos a los menos capaces a dirigir los rumbos del país (un ladrón cuidando el banco). Cuando la resistencia a las ilusiones, aparecen, eses pueblo; si ese mismo pueblo, golpea como maremoto a la resistencia, porque no soportan y/o no están dispuesto a despertar.
Prefieren o necesitan la dosis de alucinógeno que les mantienen en ese estado de placer temporal, a medio camino, con la misma recurrencia quinquenal, inician las quejas, pues ya el efecto narcotizador de la ilusión empieza a desaparecer. La educación como única cura al constante brote de ilusionistas, pero allí en alguna parte de sus mentes esta la solución. Exigir a sus hijos estudien para superarse, el que estudia obtiene el conocimiento, luego les marginas para volver a el aturdimiento del placer de la ilusión. Votando por los menos capaces. Y los hijos educados del pueblo serán cada vez menos. Así colocan de ministro de Economía a un Abogado, al director de la CSS a un Ing. En computadora. A un prolijo, analfabeta en Ministro. Escogemos a plomeros para ser Leyes. Como eso no es lógico desde mi modesto conocimiento académico. Concluyo: van a saquear y les verán como Escapista, eludiendo la ley y la cárcel. Pero Tú, tienes la llave. Piensa.