Gregorio De Gracia/Periodista*Fotos Cortesia de Nelva Elena Alvarado /Ian Arcia

En 92 mil dólares se estiman los costos del estudio. El cuerpo de investigadores pretende entregar un informe al gobierno panameño sobre los resultados que arroje la investigación, con el objetivo de que las autoridades vinculadas con el asunto tomen medidas de regulación.
La Universidad de Panamá está en la fase preliminar para desarrollar una investigación sobre la disrupción endocrina y sus efectos en la salud y el medioambiente. El estudio, que se estima dure 18 meses, se desarrollará mediante 2 ciclos, uno concerniente a la parte biológica y el otro relacionado con la salud humana.

Participan la doctora Nelva Elena Alvarado de la Vicerrectoría de Investigación, investigadores de la Universidad del País Vasco /uskal Herriko Unibertsitatea y de la Universidad de Granada, España.
Alvarado revela al Semanario La Universidad que se encuentran en el área del puerto de Parita, en Herrera y en la parte costera de Montijo. En tanto, los doctores Beñat Zaldívar Aramburu y Xabier Lekube Iturriotz, ambos de la Universidad del País Vasco / Euskal Herrito Unibertsitatea iniciaron la recolección de muestras de peces y bivalvos (conchas negras).
Las especies a estudiar son: bivalvos, almeja blanca, anadara tuberculosa y peces. El objetivo es determinar si agentes contaminantes han afectado su sistema hormonal.

En relación con la salud humana, se medirán los contaminantes en tejidos biológicos de algunas personas que ya colaboraron durante la primera fase de la investigación. Ahora lo harán para evaluar los contaminantes encontrados.
Otro de los objetivos es fortalecer la línea de investigación de estudios químicos analíticos de compuesto de interés y ciencias ambientales. Asimismo, desarrollar competencias en un grupo de profesionales en las áreas de disrupción endocrina y sus consecuencias sobre salud y medioambiente.
Beñat Zaldívar, especialista en Toxicología Ambiental, explica que el estudio les permitirá identificar los contaminantes que puedan aparecer en las costas del Pacífico panameño.
Dependiendo de los resultados, se determinará si es posible repetir las técnicas utilizadas en el País Vasco y Granada.
Posteriormente, en noviembre, se sumarán el doctor Maren Ortiz Zarragoitia, de la Universidad del País Vasco, el doctor Nicolás Olea y la doctora Luz Iribarne Durán, de la Universidad de Granada.
Zaldívar fue consultado por el semanario sobre las consecuencias que pudieran causar los bivalvos -o moluscos- que hayan sido consumidos y que se localizan cerca de los vertederos de basura como en Playa Chiquita de La Chorrera. Manifiesta que los bivalvos filtran el agua, y si está contaminada, acumula sustancias perjudiciales para la salud.
Consumir este tipo de molusco de forma continua puede ocasionar problemas de salud.

El investigador europeo en conjunto con los investigadores de la Universidad de Panamá esperan obtener datos fiables, precisar qué áreas están más contaminadas o más limpias. Eso ayudará a concluir cómo está la salud de los organismos e identificar al causante de la contaminación. Finalmente, elaborarán un informe para presentarlo al Gobierno, de manera que puedan adoptarse medidas y regulaciones.
El estudio es financiado por la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt).