Carlos Iván Caballero G. /Periodista *Texto e Imagen
El Instituto de Geociencias (IGC) de la Universidad de Panamá viene reforzando el monitoreo de los movimientos sísmicos que se registran en el país. Al respecto, hace poco instaló 5 sismógrafos de período corto en la provincia de Chiriquí.

Alexander Rodríguez, ingeniero en Electrónica y Telecomunicaciones del IGC, explicó que se trata de un instrumento que en un rango de 50 kilómetros mide los movimientos provocados por las placas tectónicas.
Los 5 instrumentos fueron instalados en varios distritos: 1 en Bugaba, 1 en Alanje, 2 en Barú y 1 en Renacimiento.
Añadió que en Dolega se reubicó un sismógrafo con el objetivo de obtener mejor cobertura. Además, en Herrera y los Santos se colocaron 2, uno en cada provincia.

EL director Néstor Luque, señaló que, en agosto, en Arraiján, evaluaron 50 puntos con el propósito de identificar los tipos de suelos que hay en la zona y determinar, los terrenos compuestos por roca firme y los formados por material suave. Estos últimos son aquellos que pueden verse afectados por las ondas que producen los temblores.
Luque dio a conocer que los resultados serán presentados al Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc).

En otro asunto, reveló que hace poco el instituto participó de una reunión interinstitucional en la que estuvieron presentes la Cruz Roja, el Sinaproc, y el Ministerio de Educación. El propósito, establecer una hoja de ruta, debido a que el lunes 14 de octubre se realizará un simulacro nacional.El ejercicio surge luego de las recomendaciones formuladas por Naciones Unidas, en atención a que el 13 de octubre sea reconocido como el Día Internacional para la Reducción del Riesgo de Desastres.
El Meduca pidió la asistencia al IGC para que elabore los diferentes escenarios basados en la realidad sísmica del país. Al programa se suman terrenos en los cuales pueden producirse deslizamientos de tierra y Tsunami.