Carlos Caballero /Fotos: Carlos Caballero/Alma González

La temporada lluviosa ha golpeado con intensidad el territorio nacional, sobre todo durante los últimos días. Chiriquí y Bocas del Toro son las provincias más afectadas, según información suministrada por la ministra de Gobierno, Dinoska Montalvo. Las fuertes precipitaciones han generado aludes de tierra, inundaciones, carreteras obstruidas, y la contaminación del agua.
De acuerdo con una publicación de La Estrella de Panamá, fechada 13 de noviembre, a 100 millones de dólares ascienden los daños materiales provocados por las lluvias, impactando a más de 5 mil personas.
Debido a las secuelas que suelen dejar estos eventos naturales, el Semanario La Universidad consultó a especialistas de la universidad con el fin de intentar agregar contextos a lo acaecido.

Ariadna Flores, ingeniera geóloga del Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá, quien tiene una maestría en Riesgos Geológicos explica que los deslizamientos de tierra se originan debido a factores que presentan los terrenos. Un terreno sin roca sólida es vulnerable. Adicional a esto, la cercanía de ciertos terrenos a ríos y carreteras, son indicadores de riesgos.
La ingeniera añade que la construcción de carreteras provoca cortes que desestabilizan la zona. Esto ocurre por la trasformación en la forma original del terreno. Otros factores son las pendientes con inclinaciones prolongadas, ya que, al saturarse de agua, fracturan la tierra y producen un alud que arrastra todo lo que encuentra a su paso.
Sostiene que las tierras altas de Chiriquí están compuestas de áreas montañosas que originalmente son suelos volcánicos compuestos de cenizas y otros materiales poco resistentes que contribuyen a los movimientos y deslizamientos que se registran en la zona.
Para la experta de la UP la acción humana también incide en los trastornos cuando se edifican proyectos que cortan el terreno y dejan taludes expuestos. Además, las talas de extensas cantidades de vegetación exponen el área a la inclemencia de las lluvias y a las intensas corrientes superficiales que azotan el terreno.
En materia económica, Rolando Gordón Canto, decano de la Facultad de Economía, hace referencia a que es comprensible el aumento de los precios en algunos productos, debido a que las precipitaciones de las últimas semanas han arrasado con grandes extensiones de cultivos en las provincias centrales y Chiriquí.
Explica que la producción en estas regiones ha disminuido. Y, al no obtener el rendimiento necesario que garantice sus ganancias aumentarán los precios para recuperar lo invertido. Este es el comportamiento normal en una situación en la cual la producción es mínima. Es posible que finalizando noviembre los precios inicien su escalada.
Señala que a menos que el Gobierno importe rubros a bajos costos la sociedad tendrá que pagar los elevados precios. La supuesta importación estaría vigente solo hasta cuando se regule la producción agrícola.
El docente expresa que este Gobierno es de corte empresarial por lo cual a las empresas no se les impondrán costos regulados por el Estado. Revela que los efectos negativos en la producción dispararán los precios, bajo la premisa de la libre oferta y demanda.

Juan Pablo Moreno, estudiante de cuarto año de Medicina, profundiza acerca de la contaminación de los ríos y el agua potable -que se adiciona a las consecuencias de los eventos registrados- señala que en estos momentos se debe tener extremo cuidado en torno al consumo de agua. Esto, debido a que las intensas lluvias han contaminado los ríos cuya agua se extrae para potabilizarla.
La filtración de agua contaminada en las tuberías que va a las plantas potabilizadoras representa un peligro para la comunidad.
Para el graduando en Medicina es importante que los residentes de los sitios afectados comprendan, que deben hervir el agua antes de consumirla. Ya que, esta puede contener bacterias y hongos causantes de severas enfermedades gastrointestinales.
Juan Pablo explica que niños menores de 7 años, adultos mayores, y personas con el sistema inmunológico deprimido son los más expuestos.
Exhorta a las autoridades que manejan el sistema de salud y a quienes están vinculados con la generación de agua potable a trabajar de manera conjunta para evitar posibles brotes epidémicos.
Enfatiza que las intensas lluvias provocaron la rotura de innumerables tuberías de agua potable y que por lo tanto antes de consumir agua hay que asegurar que no esté contaminada.
Finalmente, recomienda a la población mantenerse en alerta ante la presencia de algún síntoma sospechoso.