Dinora Arenas: Administrativa dedicada a la familia, 34 años de servicio en la UP

Vie, 06/12/2024 - 18:07
Autor:

Carmen Guevara C./Foto: Ian Arcia

dinora arenas
Dinora Arenas Martínez, servidora pública de la Dirección de Salud y Gestión Ambiental.  

Los administrativos son encargados de organizar, gestionar, planificar, atender y realizar las tareas administrativas, de soporte y de apoyo a la organización.

En esta edición el Semanario La Universidad en homenaje al Día de las Madres rinde honor especial a la señora Dinora Arenas Martínez, servidora pública administrativa con 34 años de servicios en la Dirección de Salud y Gestión Ambiental (Disga).

¿Cuándo inició con la UP?

Inició en agosto de 1991, -Recuerda que estaba de rector el doctor Carlos Iván Zúñiga”, en ese entonces tenía 28 años. Fue una aspiración de sus padres quienes también fueron servidores públicos en la universidad.

Dentro de este rol de mujer trabajadora también ha sabido combinar el ser madre de 5 hijos, al responder se le dibuja una sonrisa y relata: “La tarea no ha sido fácil, pero con la bendición de Dios he podido seguir adelante con sus altas y bajas como en toda familia”.

Asegura ser una madre orgullosa de sus hijos, 2 graduados en la Universidad de Panamá. Uno obtuvo título de licenciado en Contabilidad y una hija auxiliar de enfermería, los otros 3 han obtenido su certificado de estudios secundarios completos, todos ya han formado su familia.

¿Papel como madre y mujer trabajadora?

Cuando inició tenía 4 hijos, ya se había operado para no tener más descendientes, pero como cosa del destino y bendición de Dios testifica haber recibido a un quinto hijo. Aclara que tuvo todo el apoyo por parte de sus jefes para que pudiera atender a su hija en los primeros meses, en período de lactancia y citas médicas.

La faceta de madre no ha sido fácil, salía de trabajar, llegaba a casa a atender el hogar y poner a mis hijos a estudiar –tarea casi sola-. Cuando se enfermaban los niños pedía permiso, nunca se me negaba, no puedo olvidar a mi jefa de la Dirección de Admisión, la profesora Marcela Urrutia, quien me permitía ir a casa atender a mi hija de meses después que dejaba todo ordenado en la oficina y retornaba en ocasiones a mis labores nuevamente, comenta.

Dentro de los beneficios que recibió por laborar en la universidad para realizarse como madre y trabajadora fue matricular a su hija pequeña en el Centro de Orientación Infantil (Coif) por algunos años. Manifesta haber sido un alivio que le tranquilizó, al no pensar con quién dejaba a la niña en casa.

En la actualidad está en la etapa de ser abuela de 16 nietos y 2 bisnietos, 2 nietos que este año se gradúan de educación media.

¿Asiste a la iglesia?

De forma directa responde “Sin Dios no somos nadie” soy creyente de la fe católica y asisto a la iglesia de la comunidad de Pan de Azúcar, distrito de San Miguelito.

¿Pasatiempos?

Le gusta leer, escuchar todo tipo de música. Entre algunas es fanática de las melodías del montañero, Alfredo Escudero y en ocasiones le gusta hacer turismo interno.

¿Experiencia de trabajo?

Manifesta estar feliz de lograr el ingreso que recibe de la universidad. En estos años dedicados a laborar en el departamento de mantenimiento de la Disga ha puesto su empeño por trabajar con amor en todo lo que hace. Dice llevar una relación grata y amable con sus compañeros, también con la gente que conoce cada día en la universidad, autoridades, estudiantes y profesores.

He cultivado muchas amistades dentro de la familia universitaria –no somos monedita de oro para caerle a todo el mundo- pero trato de ser cariñosa y me aprecian mucho los profesores y compañeros administrativos, puntualiza.

¿Contratiempos?

Lograr la permanencia, fueron 15 años de espera, aunque hoy se obtiene con 2 años de servicio. Dinora termina con gratitud: “Agradezco a Dios haberme permitido tener este trabajo y poder compartir muchos años de mi vida para dar mi granito de arena a favor del desarrollo de la educación”.