Encuentro de Saberes: Extensión Universitaria

Mié, 26/09/2018 - 21:51
Autor:
Dra. Lesbia Arrocha Guevara Directora de Extensión - VIEX

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), destaca la desconexión creciente entre la juventud de la región y el sector productivo ante los desafíos globales del desempleo, dado que existen más de 165 millones de jóvenes en Latinoamérica que no necesariamente encuentran su espacio en los proyectos que se están planificando; por este motivo, aprovechamos la oportunidad para abordar el tema de la extensión universitaria. Actualmente, observamos que en nuestro país el problema del desempleo juvenil refleja que alrededor de 243 mil jóvenes en la edad productiva entre 15 a 29 años se encuentran sin trabajo, además la cifra de los que buscan empleo es superior a la capacidad del mercado laboral, según estudio del Consejo del Sector Privado para la Asistencia Educativa (COSPAE), situación laboral que le corresponde responder no sólo al Estado y al gobierno por el desarrollo de sus políticas educativas para el empleo, sino también a la academia porque es la responsable del proceso pedagógico de profesionalización, de la gestión del conocimiento científico y la fuerza productiva transformadora del entorno sociocultural y económico del país. He allí, la función de la extensión universitaria como un eje fundamental entre la docencia y la investigación, al facilitar la práctica profesional que conecta el encuentro de saberes: el tradicional al científico e innovador en el fortalecimiento de la formación en el trabajo. Cabe señalar, que para enfrentar el desempleo, a nivel gubernamental se ha promovido el trabajo decente para los jóvenes, en programas que vinculan el empleo y la educación. Por otro lado, en el caso de la educación superior, para integrar la teoría y práctica, se ha reglamentado el servicio social que consiste en 120 horas con la finalidad de potenciar la formación de profesionales competentes en una sociedad moderna. Estas políticas tienen su sustentación teórica, cuando para la década de los ochenta del siglo XX, la preparación técnica y profesional estaban orientadas hacia las necesidades del mercado; el cual se reflejó en el modelo de gestión por competencias de la OIT, posteriormente, los teóricos Morin, Delors y Gadner, influyeron en el sistema educativo al aseverar la validez del modelo, pero asociado a los valores, capacidades y habilidades. Como cada día se reconoce que aprender no sólo significa privilegiar la teoría, se asume la extensión universitaria como la práctica que busca responder a las necesidades sociales con alcance hacia la sostenibilidad y el desarrollo humano. Con este enfoque, las universidades salen de su claustro, son críticas y comprometidas, tal como eran los preceptos que hace cien años propugnó la Reforma universitaria de Córdoba, Argentina.