Donna A. Roper/La autora es docente de la Facultad de Informática, Electrónica y Comunicación de la Universidad de Panamá
Los sistemas de información, según Daniel Cohen, son la interacción de un conjunto de elementos que ayudan a los tomadores de decisiones a ejecutar sus funciones de manera acertada y fundamentándose en datos preferiblemente útiles, confiables, oportunos, precisos y con un alto componente de la calidad. Esto nos hace confesar que la razón de ser de los sistemas es el usuario final, USTED. Por otra parte, Alvaro Gómez y Carlos Suarez, afirman que estos “elementos” son: personas, medios tecnológicos y procedimientos que reciben los datos, los almacena y luego transforma a formas de conocimiento utilizados dentro de una estructura funcional, llámese empresa, institución o estado. Toda innovación tecnológica tiene la función de maximizar la productividad del “usante”, para brindar un servicio o producir un bien; como lo verían los economistas, los sistemas de información cumplen con esta función. Las palabras claves, en este escrito, son: toma de decisiones, jurisprudencia y sistemas, por lo que considerar a otros los lectores, es un requisito, ya que existen niveles de decisión estructurada y otras no estructuradas; por cierto, todos tienen que decidir en algún momento, que acción deben tomar.
La jurimetría surge luego de la segunda Guerra Mundial con Loevinger 1949 y luego Baade en el 1963, propone incorporar tres conceptos: la aplicación de modelos lógicos, la aplicación la computadora en la actividad jurídica y prevención de futuras sentencias. Con la tecnología de sistemas de información, los procesos de Baade, se logran implementar con: almacenamiento de volúmenes de información, base de conocimiento, sistemas expertos e inteligencia artificial, ya que no se necesita una simple ubicación de documentos, se necesita suministrar la simplicidad de la información para el conocimiento de manera estructurada, veraz, oportuna y que incorpore el mayor número de criterios que aporten a una decisión, esto nos lleva a un sistema de información cuyas bases estarán asociadas a “machine learning”. Viendo esto, un sistema de información Jurídico incorpora: la doctrina, subsistema de jurisprudencia y el subsistema de legislación, todos producto de una transformación digital que garantiza la funcionalidad del engranaje.
Toda la doctrina jurista, las decisiones de los tribunales y el compendio de las leyes son estructuradas y diseñadas analíticamente para que puedan responder a las necesidades de abogados y jueces (usantes de la información). En Panamá, tenemos a GlobaLex como software inteligente que realiza búsquedas según la necesidad del interesado, e-Juridica y SIJUSA, que, de igual forma, ofrecen el servicio de consultas especializadas, siendo todos software comerciales. Por otra parte, Infojurídica de la Procuraduria, utilizado para consultas legales. Probablemente existan otras iniciativas no comerciales, producto de investigaciones, pero no divulgadas. Así observamos, en Panamá, que el área jurídica tiene mucho por desarrollar, desde el punto de vista informático y Matute (2018) de la UNAM, afirma que es un esfuerzo interdisciplinario de especialistas de informática y del derecho. Reflexionando, hay necesidad de asumir el reto de investigaciones colegiadas, que tengan como objeto suministrar información para el bien común.