Redacción./Con información de la Dirección de Información y Relaciones Públicas de la UP
El presidente de la Asociación de Profesores de la Universidad de Panamá (APUDEP), José Álvaro, manifestó su preocupación por la paralización administrativa provocada por la Contraloría General de la República.
“El control centralizado está generando una parálisis total en la universidad a nivel nacional. Incluso, en los próximos días, podrían quedar sin servicio las cafeterías debido al desabastecimiento”, denunció.
Explicó que más de 300 documentos institucionales están a la espera de ser refrendados, lo que ha paralizado proyectos esenciales en centros regionales como el de Bocas del Toro y San Miguelito. También, los programas sociales de resocialización en centros penitenciarios, como los del Centro Femenino, donde las clases se encuentran en riesgo de suspensión por falta de materiales.
Hizo un llamado al Contralor General con relación a que la universidad no es enemiga del Gobierno ni de ninguna institución del Estado. Al respecto, sostuvo que la institución debe jugar un papel de facilitadora, pero necesita autonomía para poder funcionar.
Manifestó su preocupación ante rumores sobre posibles medidas de presión contra los docentes: “No quiero pensar que se llegue al extremo de suspender salarios con el argumento de que el que no trabaja, no cobra. Si no hay condiciones para operar, no se podrá trabajar”.
En torno al ofrecimiento que hizo la UP para actuar como facilitador del diálogo aclaró que no es una iniciativa aislada, cuenta con el respaldo del Comité Ecuménico, la Conferencia Episcopal y de otros sectores sociales, como la organización Sal de las Redes y grupos huelguistas que han acudido incluso a la Comisión de Salud de la Asamblea Nacional.
La denuncia formulada por el profesor Álvaro se dio durante el programa del periodista y abogado Julio Miller que se transmite a través de KW Continente.