Carmen Guevara C.| Redacción /Con información de RR. PP de la UP

La apertura por la celebración del mes de la patria como tradición institucional tuvo lugar en el Campus Harmodio Arias Madrid (CHAM) el viernes 31 de octubre a las 7 de la mañana, con el acto de Izada de la Bandera Nacional. El 3 de noviembre la conmemoración de los 122 años de separación de Panamá de Colombia se trasladó a la Plaza de la Bandera de la Colina. La comunidad universitaria honró con fervor patriótico la izada del pabellón nacional y el canto del Himno Nacional.
Los oradores de fondo fueron: el profesor José Luis Robinson, de la Facultad de Ciencias Naturales, Exactas y Tecnología (Facinet) -31 de octubre- y al doctor Jorge Roquebert León, profesor de Historia del Centro Regional Universitario de San Miguelito, -3 de noviembre-. “Patria que hemos construido a lo largo de muchas luchas generacionales y por la cual estamos dispuestos a realizar cualquier sacrificio. Aceptamos con humildad esta distinción, pero con la convicción de que la lucha continúa; que nuestra generación y las venideras no solo deben salvaguardar nuestra soberanía, sino trabajar por una sociedad más justa y equitativa”. Con estas palabras, Robinson inició su intervención como orador de fondo durante los actos de apertura del Mes de la Patria.
El profesor Robinson señaló que rendir homenaje a la patria, en el marco del 90 aniversario de la UP, invita a reflexionar sobre el verdadero significado de ser panameño. “Ser panameño no se limita a portar una bandera o entonar un himno; es construir el país día a día, desde la honestidad, la educación y la solidaridad”. En su disertación, destacó que el Campus Harmodio Arias Madrid es prueba tangible de la consolidación nacional y de la recuperación plena de la soberanía. Recordó que la UP ha sido protagonista en la defensa de los intereses nacionales, al educar para liberar, investigar para transformar y servir para construir una sociedad más justa.
Advirtió sobre los desafíos que enfrenta la autonomía universitaria, entre ellos, los recortes presupuestarios y las propuestas orientadas a limitar su gestión académica y administrativa. Por su parte, el rector Eduardo Flores Castro, subrayó el valor simbólico e histórico de los campus que conforman la Primera Casa de Estudios Superiores. Recordó que la ubicación del campus central fue seleccionada por el doctor Octavio Méndez Pereira, bajo la premisa de que la Universidad debía situarse “a igual o mayor altura que la Administración del Canal”, dado el papel fundamental que desempeña en la construcción de la identidad nacional.
En referencia al CHAM, indicó que su existencia no fue producto de una concesión: “Este campus, llamado área revertida, no fue un regalo para los universitarios. Fue ganado a través de las luchas de generaciones que continúan dejando huellas en nuestra historia”. Seguidamente, la estudiante Charlotte Charpentier dirigió el saludo y juramento a la bandera. Como parte de la programación cultural, se presentaron la Orquesta de Música Los Juglares y la Orquesta Filarmónica Néstor Castillo Restrepo.
En los actos del 3 de noviembre, el doctor Jorge Roquebert León instó la necesidad de reconocer el legado de generaciones anteriores. Sostuvo que comprender el proyecto de nación diseñado por los antepasados requiere estudiar la historia y entender la relevancia geoestratégica de Panamá en el contexto mundial. Aludió a que el desconocimiento histórico de muchos panameños limita la capacidad para exigir la consolidación de ese proyecto nacional y facilita que grupos egoístas y antinacionales utilicen el país para su propio beneficio.
Para el docente la independencia política y económica debe sustentarse en la construcción de alianzas internacionales sólidas. Seguidamente, el Rector rindió un homenaje a la educadora y poetisa Ernestina Sucre, autora del Juramento a la Bandera, destacando su legado en la formación de valores cívicos y patrióticos. Ambos actos, que tuvieron lugar en el Campus Harmodio Arias Madrid y la Plaza de la Bandera en la Colina, concluyeron con un desayuno típico.