En esencia ¿Cómo se autodefine? Me defino como una mujer soñadora, respetuosa, fiel, humilde, resiliente, laboriosa, espiritual y apegada a Dios, pero temerosa de la oscuridad, la traición y el fracaso.
Si volviera a nacer, ¿Qué cosas de su vida cambiaría y qué dejaría intactas? Sería la misma, pero trabajaría menos y disfrutaría más de la vida. Volvería a ser la hija de Lucho y Susana, la mamá de Aarón, Aarian y Alexandra y la abuelita de Nathan.
¿Cuál es el motor que mueve su existencia? Lo que me hace vivir cada dia es Dios, mis hijos y mi nieto, quienes son la luz que me ilumina.
¿Cómo fue su infancia y donde creció? Nací en Colón, donde tuve una infancia muy buena. Viví en una casa de madera condenada, en donde me encantaba escuchar y cantar hasta 4 canciones a la vez. Ser la mayor de mis hermanos me permitió formarme profesionalmente, con disciplina y responsabilidad.
¿Dónde realizó sus estudios? En el Instituto Nacional logré el Bachiller en Ciencias, título que luego me permitió ingresar a la escuela de Enfermería, de la Universidad de Panamá. En ese entonces, logré el título de Licenciatura en Enfermería. Posteriormente, cuando se crea la facultad de Enfermería, de la Universidad de Panamá, hice un Postgrado en Pediatría y Docencia Superior. Igualmente, estudié una Maestría en Administración de los Servicios de Salud, en La Pontificia Universidad Javeriana de Colombia y otra en Gerencia Hospitalaria en la Universidad Latina de Panamá.
¿Cómo es su vida familiar? Me gusta vivir en familia, disfruto compartir con ellos. Aprendí de mi mamá que la celebración de los cumpleaños familiares es importante. Somos una verdadera red de apoyo.
¿En su tiempo libre a que se dedica? Me encanta bailar, el cine, cantar y pasear, tengo la convicción de ver las complicaciones con buen humor.
¿Qué tipo de lectura le gusta? En estos momentos, estoy leyendo 2 libros: Los sueños de mi padre, de Barack Obama y un libro de Kabbalah para mujeres, Dios usa lápiz labial, de Karen Berg.
¿Cuáles son sus planes y proyectos futuros? Quiero hacer realidad un proyecto con mis hijos, que me permita a mí y a otros disfrutar de un buen café, un buen vino, una buena charla, un buen cierre de negocios o un buen libro.
¿Cuáles han sido los cargos que ha ejercido? He desempeñado los cargos de Gerente de Provisión de Servicios, en la Región de Salud del MINSA, de San Miguelito; Directora Nacional de Promoción de la Salud del MINSA; fui la primera Directora de la escuela de Enfermería, en la UIP. Además, fui directora del departamento de los Servicios de Enfermería y Salud; vicedecana y, actualmente, soy la decana de la facultad de Enfermería.
¿Cómo considera usted que ha evolucionado su unidad bajo su dirección? Hemos evolucionado de manera colaborativa hacia una cultura de calidad, que nos ha permitido aportar al proceso de reacreditación institucional y a prepararnos para la acreditación de la Carrera de Licenciatura en Enfermería.
¿Qué cambios considera usted que debe tener su unidad? Nos urge una mejor estructura física que soporte los procesos académicos y un laboratorio de Simulación como apoyo a las estrategias pedagógicas, que fortalezcan las competencias de los estudiantes, para un cuidado de enfermería seguro y de calidad en escenarios lo más cercanos a la realidad.
¿Cuál es su visión como decana? Ser parte del fortalecimiento de la Enfermería en Panamá, para que no nos interese de dónde se gradúa el profesional de Enfermería, sino que estemos seguros de que cada egresado sea un buen profesional, con habilidades y destrezas necesarias para atender y brindar cuidados de calidad con seguridad, pero, ante todo, con humanismo.
A su juicio, ¿qué aportes se deben hacer en pro de la educación superior? Es imperioso modernizar y reinventar la educación superior. Hoy, nuestro sistema educativo es anacrónico. El conocimiento está disponible, en forma rápida, gratuita, en cualquier lugar donde haya una conexión a internet.
¿Cuál es el mayor legado que deja a las futuras generaciones que emprenden una carrera en la UP? Que aprendan a relacionarse y a influir, de manera positiva, que no se conformen con ser meros receptores pasivos, sino que se atrevan a tomar decisiones. No permitan que les roben sus sueños.