En los resultados mostrados por las universidades en base a las Pruebas de Capacidades Académicas apenas se comparan dos años. Había que comparar los resultados con una retrospectiva, por lo menos, de cinco años antes de la transformación y dos años después, lo cual era posible debido a que ya estaban disponibles los resultados de las P.C.A. del 2015 en la U.P. En efecto, esta comparación hubiera permitido ver que la “mejoría del 2014 frente al 2013” estaba dentro de los promedios del periodo a partir de 2007. Peor aún, en 2015, las pruebas académicas (PCA) cayeron en relación al 2013; por lo cual, la mejor prueba del éxito de la transformación se desvaneció. Aun cuando el estudio considera que la T.C. fue “moderadamente positiva” el mismo señala importantes debilidades como la ausencia de contenidos acordes a la maya curricular, la falta de adecuación y la insatisfacción de un porcentaje significativo de docentes, además, la falta de desarrollo del modelo constructivista que estaba llamado a cumplir.
Las PCA de la Universidad de Panamá de los años 2016 y 2017 prueban que la Transformación Curricular de la media no ha mejorado las competencias básicas. Valoramos las PCA, porque evalúan a los jóvenes cuando han terminado el ciclo educativo básico y medio, ya que son masivas, nacionales y porque su método es comparable al largo plazo. Por ello, empleando una perspectiva correcta, es decir, a largo plazo, podemos fiarnos de este instrumento. Las P.C.A. miden el razonamiento verbal (el léxico, la comprensión de lectura y la redacción) y el razonamiento numérico (Capacidad operatoria, Capacidad de razonamiento). El mínimo puntaje que debe obtenerse para aprobar las P.C.A. es 71 y el máximo es 100 puntos. Sin embargo, el puntaje promedio que obtienen los estudiantes que aplican a estas pruebas ha sido de 45 puntos o menos en los últimos 11 años (del 2007 al 2017). En 2016 y 2017 ese puntaje es inferior a los 40.
Ampliando podemos decir que, en los dos últimos años, ha caído el puntaje medio de los componentes del área verbal de la prueba; en tanto el puntaje medio de los componentes del área numérica se ha mantenido igual de bajo. En 2017, en léxico, el puntaje medio de los estudiantes fue de 46.0 puntos (25 puntos hacia abajo del puntaje de aprobación) pero en comprensión de lectura la media fue de apenas 32 puntos (39 puntos por debajo del puntaje de aprobación) y en redacción 41.0 puntos (30 puntos por debajo del puntaje de aprobación) Durante tres años, de 2015 a 2017, en el área numérica, el puntaje medio de los estudiantes fue de 29 puntos, es decir 42 puntos por debajo del puntaje de aprobación. Dentro del componente numérico está el de “razonamiento” cuya media es solo de 28 puntos, es decir, 43 puntos por debajo del puntaje de aprobación. La transformación curricular del nivel medio no está contribuyendo con el mejoramiento de la calidad de la educación y, por el contrario, parece haberla debilitado.