Pastor que entregó su vida por los pobres

Vie, 21/06/2019 - 17:12
Autor:

Carmen Guevara

 

El tiempo ha pasado, ya son 48 años de la desaparición del sacerdote Jesús Héctor Gallego, párroco de Santa Fe de Veraguas, a pesar que se realizó un juicio, todavía hay interés de saber dónde están los restos del padre colombiano. Nació el 7 de enero de 1938, en un pueblo Antioqueño llamado Montebello, del municipio de Salgar Departamento de Colombia; era el mayor de 11 hijos, del matrimonio de Horacio Gallego y Alejandrina Herrera. Desde pequeño, mostró su inclinación al sacerdocio. En una visita que realizó Monseñor McGrath a Medellín, en 1965, a una reunión del Consejo Episcopal Latinoamericano del cual era directivo; el seminarista Gallego obtuvo permiso para hablar con Mons. McGrath, y expresarle su deseo de trabajar con él en su Diócesis en Veraguas. En agosto de 1967, Gallego celebró su primera misa en Veraguas. En el año 1968, se hace cargo de la parroquia de Santa Fe. El Padre Héctor Gallego comienza su trabajo de evangelización organizando a los campesinos en varios programas que cambiarían su vida.

La historia recoge los relatos de las personas que estuvieron cerca de él, manifiestan el apostolado de este evangelizador en tierra de Urracá, “organizó un programa de evangelización de la fe al que solo asistieron los campesinos y los pobres. Con estas personas trabajó en los campos, durmió en sus chozas, compartió sus preocupaciones y al final llegó a ser como uno más de ellos. Aparte de anunciarles la buena nueva, les hizo entender que tenían la dignidad de ser hijos de Dios. La injusticia y la explotación no eran la voluntad de Dios. Cristo les pedía su colaboración para construir un mundo mejor por medios pacíficos”. El padre Héctor Gallego fue obligado, la noche del 9 de junio de 1971, a que se montara en un jeep con capota blanca, por dos sujetos, según lo declaran los testigos Jacinto Peña y Clotilde Toribio de Peña en las sumarias del caso.

El régimen militar lo consideraba una amenaza, por sus actividades cooperativas desarrolladas en Santa Fe de Veraguas. Para el padre Patricio Hanssens recordar hoy a este mártir nos impone el deber cristiano de resaltar su empeño por llevar la palabra de Dios a todos las comunidades y, de manera especial, a los más marginados y excluidos de la sociedad. También, resaltar su lucha contra las injusticias y abusos de los terratenientes, así como su logró de organizar a los campesinos en cooperativas. La Comisión de la Verdad consideró que había suficientes elementos de convicción para concluir que Jesús Héctor Gallego Herrera fue detenido por la Guardia Nacional y desaparecido mientras se encontraba bajo custodia de ese cuerpo armado.

Por lo tanto, puede concluirse que se cometió contra él la violación de su derecho a la vida, consagrado en el artículo 19 de la Constitución de 1946, en el artículo 1 de la Declaración Americana de Derechos y Deberes del Hombre y en el artículo 3 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y se violó, igualmente, el principio de la firma de buena fe de los convenios y tratados, el artículo 4, sobre derecho a la vida, de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, suscrita, aunque no ratificada, por la República de Panamá.