Quejas en el Ámbito Laboral

Lun, 15/07/2019 - 16:55
Autor:

Profesor Juanito Ortega Ríos

 

El factor humano es vital para el éxito empresarial, por tal motivo se hace imprescindible contar con gente positiva y proactiva para crear entornos laborales sanos, que faciliten el trabajo colaborativo, la armonía, la comunicación y una mente abierta para evolucionar a nuevos horizontes de bienestar y superación.

La queja es un trastorno mental que afecta a los seres humanos, en la cual el individuo se condiciona mediante un refugio para mitigar un dolor o malestar, que se puede traducir como un mecanismo de defensa, con la finalidad de sentir un alivio al criticar algo o alguien.

Diariamente, escuchamos decir a nuestros compañeros de trabajo frases como: tu si eres pesimista, tu si eres exigente, tu si eres perfeccionista o en su defecto tienes falta de empatía, todo esto se debe a que visualizamos a estas personas como negativas, porque se andan quejando y maldiciendo por todo y en todo.

Es probable que en nuestro entorno laboral existan conductas de compañeros que se quejan por todo, este comportamiento también pudo haberse generado producto de un fracaso o un mal entendido. Por tal motivo, el líder o supervisor debe buscar alternativas que puedan modificar el sistema de creencias o de valores y la forma que tiene el colaborador afectado de verse a sí mismo, con el fin de elevar su autoestima y, por ende, tratar de buscar la felicidad.

Las personas que se quejan de algo o de todo es porque existe un problema en su vida o en su personalidad, donde el quejarse los hace sentirse bien, porque buscan un alivio en sus emociones o pensamientos negativos y, generalmente, no lo hacen para hacer sentir mal a las personas, sino para sentirse bien con ellos mismos.

Debemos estar conscientes de que quejarse nos amarga la vida, nos afecta en nuestras relaciones interpersonales, en la autoestima, por tal motivo, limita nuestro bienestar, por consiguiente, en vez de quejarnos debemos ser críticos saludables tomando como referencia nuestro accionar, examinándonos de forma introspectiva, lo cual nos ayuda a reflexionar y poner un alto o frenar las frases negativas, que surgen de nuestro interior, que se manifiestan a través de nuestro lenguaje verbal y corporal.

La queja es un impedimento que nos limita crecer y obtener mejores resultados tanto en el ámbito personal como laboral, puede estar asociada a situaciones que desde niños hemos aprendido con personas cercanas a nuestro entorno. También, puede estar ligada a nuestra personalidad cuando nos concentramos en aspectos negativos pudiendo resaltar aquellos positivos.

Las personas con perspectivas de crecimiento consideran que el éxito depende exclusivamente del esfuerzo, en todo caso, los errores no los perjudican porque consideran que forman parte de su vivencia, lo visualizan como aspectos potenciales de crecimiento, al mismo tiempo, permiten las críticas como elementos constructivos para cambiar y avanzar.

Cuando en la organización existen quejas, el líder tiene la responsabilidad de actuar con prudencia, buscando las alternativas correctas que permitan corregir o modificar estas conductas negativas, potencializando a su equipo de trabajo, mediante reforzamientos positivos que propicien un ambiente adecuado para elevar la autoestima, la comunicación, el trabajo en equipo y, en su defecto, apoyo profesional en las áreas de psicología y psiquiatría.