La Reina del Pacífico Parte 1

Mar, 20/08/2019 - 19:27
Autor:

Venicia Chang M.

 

Estas líneas no están dedicadas para platicar ni del buque Reina del Pacífico ni de la señora Ávila Beltrán, conocida como la reina del Pacífico que fue enjuiciada y condenada, en Estados Unidos de América, por delitos relacionados con el narcotráfico. Nuestro objetivo es enaltecer una tierra, que, desde antes del encuentro histórico, sirvió de eslabón para que las culturas prehispánicas pudieran transitar entre el norte y el sur y de sur a norte y, de esa manera, servir como puente entre las culturas prehispánicas. Un territorio que, debido a su privilegiada posición geográfica, siempre ha servido al mundo. Nuestro Istmo, visitado, por primera vez, en el año 1501 por Rodrigo de Bastidas y, tiempo después, en 1502 por Cristóbal Colón, ambos españoles, dio pie a que se produjera el encuentro (mal llamado descubrimiento) y la posterior colonización por parte de los recién llegados europeos. A los territorios de las Indias (posteriormente denominada América).

Así, nuestra tierra se convirtió, en el centro de la mayoría de las expediciones y exploraciones que zarparon hacia Centro y Sur América y las mismas se realizaron con paso veloz. Panamá, como centro de las actividades que desarrolló España, fue testigo, para que en el año 1513, el rey Fernando de Aragón, designará como gobernador y capitán general de Castilla del Oro a Pedro Arias Dávila. Para el mismo año, se emprendió la expedición, dirigida por Vasco Núñez de Balboa, que conduciría a que él, se convirtiera en el primer europeo en divisar -el 25 de septiembre- una masa de agua y que en nombre de la corona española, de denominó Mar del Sur, hoy día el Océano Pacífico. Siguiendo con ese mismo rol del Istmo, en noviembre de 1515, Antonio Tello de Guzmán encontró el camino que conectaba el Golfo de Panamá hacia Portobelo, pasando por Nombre de Dios. Incidentalmente, en la costa del sur, encontraría un villorrio (cacicazgo) al que los indígenas (hoy originarios) denominaban Panamá (en la cual hoy día existen evidencias arqueológicas sobre la existencia de los mismos). Para algunos, el nombre significaba abundancia de peces y de mariposas, para otros, abundancia de un árbol al que denominaban Panamá.

Este territorio sería el sitio que a partir del 15 de agosto de 1519, albergaría a la ciudad de Panamá y se convertiría en la Reina del Pacífico. La Reina del Pacífico era la capital del reino de Tierra Firme. Era una majestuosa ciudad en las tierras americanas después de México y Lima. Tuvo casas particulares y establecimientos comerciales, plazas, calles, seis conventos (Santo Domingo, San Agustín, La Merced, San Francisco, la Compañía de Jesús y las Monjas de la Concepción).Existía, además, un hospital, dos ermitas (San Cristóbal y Santa Ana) y una bella catedral y recibió mediante Real Cédula el título de Ciudad y un Escudo de Armas conferido por el Rey Carlos V de España, Aunado a ello, el punto de partida sirvió a los intereses de la corona con el objeto de seguir conquistando otras tierras.

El monopolio comercial que mantenía la Corona Española con sus territorios de ultramar, provocó que Inglaterra, Francia y Holanda, financiaran a piratas y corsarios (otorgándoles patentes de corso). Así, España iniciaría las fortificaciones para la defensa de sus territorios. La bella Reina del Pacífico fue atacada y tomada por casi un mes por el pirata Enrique Morgan, en el año 1671. La misma fue incendiada y la hermosa ciudad quedó devastada.