Treinta años de la Invasión a Panamá

Enviado por Ivania Yanez@p… el Vie, 20/12/2019 - 16:49
Invasión 30 años
Autor:

Venicia Chang y José Ulises Lescure (profesores universitarios)

 

Apenas salían los países de la profunda crisis de los 70 por el aumento del precio internacional del petróleo y entraban a una década, los 80, que ha sido considerada, para muchos, como perdida para Latinoamérica, la cual se caracterizó por una fuerte crisis financiera, producto de la deuda externa; y política debido al agotamiento de las dictaduras de la región, en la cual, los sectores sociales luchaban desde la oposición reclamando derechos en pro de la democracia.

 

El año de 1989, cambió el escenario. Así podemos citar las revoluciones de ese contexto, también, conocidas como “El Otoño de las Naciones”, que significaron levantamientos contra los comunistas, primero en Polonia (1988-1989) y luego se extendería a Alemania Oriental, con el posterior colapso de forma pacífica de Europa del Este (Checoslovaquia, Hungría y Bulgaria; excepto Rumania que el alzamiento se dio de manera violenta). En China, estudiantes reclamaban mayores libertades, lo que provocó una represión brutal y que el Estado chino introdujera grandes reformas.

 

Se creía que con el fin de la Guerra Fría, mayores tiempos de paz y de seguridad se darían para el mundo. Aún no se terminaba de derribar el Muro de Berlín (noviembre de 1989), cuando más de 25,000 soldados estadounidenses invadían Panamá en la operación militar denominada “Causa Justa”.

 

En principio muchos la catalogaron como una operación arriesgada, complicada e inevitable, es decir, una buena causa. Otros la consideraron como una intervención grave y a destiempo, sin objeto concreto. Otros señalamos que fue una vulneración flagrante de los principios de Derecho internacional. De lo que no cabe duda es que fue la mayor acción militar perpetrada por los Estados Unidos de América después de la Guerra de Vietnam y el primer conflicto bélico de la postguerra fría.

 

El principal objetivo militar de la invasión fue destruir las Fuerzas de Defensa y capturar al Gral. Noriega. En la misma, se pusieron a prueba armas y equipos (caza F-117ª Stealth, helicópteros Apaches, anteojos de visión nocturna) por parte de la potencia agresora. Se tienen registros de más de 400 explosiones ocasionadas por bombas, solo en la ciudad de Panamá.

 

A 30 años de la invasión genocida a Panamá, sigue abierta una gran herida en nuestra historia debido al desconocimiento de la cifra exacta de los muertos ocasionados, el vacío en los contenidos educativos sobre las causas, los hechos propios de la invasión y las consecuencias de la misma, la eliminación de la materia Relaciones de Panamá con los Estados Unidos y el tan esperado reconocimiento del 20 de diciembre como día de duelo nacional que hacen que no podamos cerrar un capítulo tardío de nuestra historia.

 

Es por ello, que los panameños tenemos prohibido olvidar los hechos que nos llevaron a vivir tan lamentable invasión y es nuestro deber ciudadano luchar para que los mismos nunca más vuelvan a repetirse.