LUZ QUE INSPIRA Y TRASCIENDE Desde 1820, Las Enfermeras en tiempos de covid-19

Enviado por Ivania Yanez@p… el Mié, 13/05/2020 - 00:08
Autor:

Magister Alcira Tejada Anria/ Profesora de la facultad de Enfermería de la Universidad de Panamá

 

La historia de la enfermería moderna no podría entenderse sin Florence Nightingale, nacida en la ciudad que lleva su mismo nombre, Florencia, el 12 de mayo de 1820, por ello y hasta el presente se celebra ese día el Día Internacional de Enfermería.

 

Florence Nightingale, hizo un papel brillante en su época, mucha más que la dama de la lámpara, fue la primera teórica en Enfermería. Conocida, en los textos, como la figura solitaria con un candil, que en rondas nocturnas, después del retiro de los médicos, iluminaba su andar; cuidando las heridas y aliviando el sufrimiento. Asumiendo su misión en condiciones deplorables, insalubres, inclusive con mala ventilación, donde los agentes infecciosos diezmaban a los soldados en tiempos de guerra.

 

A pesar de los acontecimientos crueles de la época, surgieron oportunidades, que innovaron aquellos tiempos, Florence poseía diversos conocimientos, que la acompañaron en la vocación de servir, dominaba las estadísticas y fundamentaba las actuaciones con cientificidad. Reconocida como la pionera del pensamiento científico y ético de la profesión. A su regreso de la guerra de Crimea, creó en Inglaterra la primera Escuela de Enfermería, donde se destacó como docente, administradora e higienista. Introdujo cambios significativos, reformando las “condiciones higiénicas de los hospitales”. La obra más divulgada y conocida de Florence son las "Notas sobre Enfermería: ¿Qué es y qué no es Enfermería".

 

En el 2020, cientos de países planearon la celebración del bicentenario. Pero antes se había logrado un movimiento histórico, que surgió del Parlamento británico, en la cámara de los Lores, la campaña global Nursing Now, promovida por la Organización Mundial de la Salud y el Consejo Internacional de Enfermeras, uniéndose la Organización Panamericana de la Salud; el despliegue de la fundamentación y realce a la fecha, duró tres años.

 

La campaña enfocaba varios objetivos; pedir a los gobiernos profesionales sanitarios y usuarios de los servicios que valoren más a las enfermeras y aboguen por su liderazgo para mejorar la calidad de los cuidados y la mejora de la salud de la población. Incluía, mejorar la educación, el desarrollo profesional; normas, regulación y otras condiciones de empleo. También, difusión de prácticas efectivas e innovadoras en Enfermería; se solicitaban puestos de liderazgo y más oportunidades para tener impacto y alcanzar el máximo potencial para las Enfermeras. El 2021 se concibió para lograr el mayor desarrollo de las Enfermeras y Enfermeros y potenciar la salud.

 

El mundo cambió con la crisis de la pandemia por el Covid-19, pero no nos dejó en pausa, el enemigo invisible, fortaleció desde el lavado de las manos hasta el cuidado del hogar y el entorno, ante una guerra de calamidades inimaginables, muerte, contagiados e instalaciones de salud colapsadas.

 

Se repite la historia como un reto y colmado de oportunidades, para todos los profesionales de Enfermería en los diferentes ámbitos; durante y después de la pandemia. Pese a que fueron atacadas incialmente por su uniforme, sin conocer que poseen el conocimiento y dominio de la asepsia y el resto de medidas de bioseguridad y son las supervisoras que controlan significativamente las infecciones nosocomiales, se protegen y cuidan a otros. Finalmente, comprendieron y hoy son honradas, por su perseverancia y responsabilidad, a pesar que están muy cerca de enfermar o morir, si llegaran a faltar los recursos de protección, la población no cumpla con las medidas establecidas, halla más contagios y se saturen las instalaciones de salud.

 

Lo estrategias y cómo lograr la vuelta a la normalidad no será en la misma nave. Las tempestades seguirán con diferentes dimensiones, tanto como las que encontramos en las características de los seres humanos, ambientes, culturas y gobiernos; consecuencias ignoradas y seguramente insostenibles por las secuelas que dejará el COVID-19, en los países donde los sistemas de salud ya eran ineficientes en todo. Nadie estaba preparado, se suma la salud mental las pérdidas de toda índole, el duelo y ser resilientes.

 

Las Enfermeras no son héroes de las pandemias, siempre han estado ante los escenarios de compromisos, responsabilidad y ciencia, es una realidad a gritos, la salud es una prioridad, para existir y producir; se exigen mejores condiciones tanto para la población y el personal, más inversión en Enfermería. La visibilización se logró en todo el planeta. Nunca imaginamos los aplausos masivos y ser protagonista en los medios y las redes sociales. Seguramente se construirá lo planeado, la tecnología ha superado los tiempos de Florence Nightingale, pero la humanidad es y seguirá siendo el mayor reto.

 

Cierro con un pensamiento de Florence vigente y como lo advierte para todas las épocas, con nobleza y virtudes: “Estoy convencida de que los héroes más grandes, son aquellos que cumplen con sus deberes diarios y sus asuntos domésticos, mientras el mundo va girando como una peonza enloquecida”.