GENERAL VICTORIANO LORENZO A 117 años de su fusilamiento.

Enviado por Ivania Yanez@p… el Vie, 15/05/2020 - 07:49
fusilamiento
Autor:

Redacción web

 

El primer guerrillero latinoamericano del siglo XX, según reza un epitafio oficial en el sitio donde se doblegó fulminado por las tres descargas asesinas o bien, como se afirma en otro momento, "primer guerrillero de América Latina". a 117 años de su desaparición física. Señores oíd una palabra pública “…a todos los perdono…yo muero como murió Jesucristo…” “Tierra, sal y patria” Victoriano Lorenzo.

Figura histórica

Victoriano nace en la segunda mitad del siglo XIX en el caserío de El Cacao, hoy jurisdicción del distrito de Capira, en la región Oeste de la provincia de Panamá, no se sabe con exactitud la fecha, pero sí que fue en 1867, y que era hijo del cholo Rosa Lorenzo de quien se conoce pertenecía a la vertiente Sabaneros y que su madre fue la mestiza María Pascuala Troya, campesinos de una no muy lejana estirpe indígena del grupo Ngobe Buglé y que, en virtud del proceso de aculturación hispana que asimiló a este sector desde siglos anteriores, se les califica de manera un tanto despectiva como "cholos".

 

Fue un campesino que a la edad de nueve años fue tutelado por el reverendo jesuita de la parroquia de Capira, Antonio Jiménez, bajo la autorización de su padre Rosa Lorenzo. El talento y su disposición diligente en los años que permaneció en el recinto eclesial capireño bastaron para que gozara de la estima del sacerdote y se desempeñara como sacristán.

 

A los 25 años, en 1889, es nombrado por el alcalde de la provincia de Coclé, Eligió Ocaña, como "rejidor" de los sitios de Trinidad, Cacao y Cirí; cargo que con anterioridad había desempeñado su padre (Conté Porras, 1978: 7). Un año después, en 1890, se matrimonia con María Lorenza Moran, pero esta unión zozobra dos años más tarde cuando es recluido en la cárcel de las Bóvedas en la ciudad de Panamá, al declarársele culpable del homicidio de Pedro de Hoyos o Espejos, un lugareño de Sincelejo, departamento de Bolívar, quien le disputaba la

Jurisdicción administrativa de regidor, y en consecuencia el cobro de los impuestos "del trabajo personal subsidiario, pecuario y los de diezmos y primicias" de los caseríos de dichos parajes, a favor de la alcaldía de Capira (Obando Quintero, 2003).

 

De la correspondencia generada en el despacho de Victoriano sobre dicho conflicto, se colige que como autoridad es respetuoso del principio del orden y la jerarquía y, además, consistente en penar la transgresión de la estima y el honor de su persona. Es por ello que denuncia ante el señor prefecto de Coclé las "amenazas, y con su carácter de hombre de otros lugares", las tropelías del citado Hoyos (Obando Quintero, 2003).

 

Puntualiza en los vejámenes padecidos por su detención la presencia amenazante de "escopetas, puntas y tercerola" y su conducción hacia Capira caminando "amarrado" por espacio de dos horas. Además, enfatiza que si tal acto no es penado por el señor alcalde de Penonomé, entonces él hará justicia y "después que no lo persigan". En este último pasaje, es evidente que se desborda la indignación del individuo que siente que no alcanza a ser asistido por el imperio del derecho.

 

Encarcelado

Victoriano debió permanecer encarcelado hasta los primeros meses de 1899, a pesar de haber alegado su legítima defensa y estar asistido por un abogado talentoso como Carlos A. Mendoza, que además de ser copartidario gozaba de un prestigio profesional nacional (Mendoza, 2003).

 

Este prolongado confinamiento, si bien trunca una oportunidad de potencialidades que se observan en el joven dirigente, le proporciona la oportunidad de biselar sus conocimientos y relacionarse con prestantes figuras del liberalismo panameño como Belisario Porras y Carlos A. Mendoza con los cuales su padre mantenía amistad previa.

 

Incorpora a la guerra civil

A su salida del presidio, en julio de 1899, debió actuar como

"regidor". A un año después de su salida del presidio, en junio de 1900, se incorpora con un grupo de cholos coclesanos a la guerra civil político-partidista, de manera aparentemente circunstancial, cuando el caudillo liberal panameño, Belisario Porras, le encarga al grupo de 200 individuos que comanda, que transporte un parque de guerra desde San Carlos a las inmediaciones del poblado de La Chorrera, que está a 35 kilómetros de las goteras de la ciudad de Panamá, para el asalto final en julio del mencionado año.

 

Sabido es que el ejército liberal fue aparatosamente derrotado en el Puente de Calidonia. En este episodio trágico Victoriano no tiene participación alguna, dado que las armas y demás pertrechos encomendados a su persona quedaron a la espera de ser reclamados por los jefes liberales, pero esto no se dio. El jefe indígena se devuelve con el valioso cargamento y lo atesora en la montaña, hasta nueva orden (Sisnett, 1972)".

 

Guerra de los Mil Días

Otro trauma tan prolongado, tormentoso y al mismo tiempo heroico como la guerra de los Mil Días, que provocó una sangría de cerca de 5.000 muertos, en un Panamá al que penosamente la poblaban 316.000 habitantes, de los cuales dos tercios vivían dispersos en la campiña, y la capital departamental alojaba apenas a 25.000 individuos aproximadamente.

En el otro extremo, la ponderación del mestizo guerrillero lo descalifica y reduce a despreciable. Su táctica es estigmatizada de "inhumana" y al grupo subalterno de Victoriano se le tilda de "facciosos".

El aguerrido combatiente indígena istmeño se mantuvo alzado en armas desde octubre de 1900 hasta noviembre de 1902, cuando lo sorprende la firma del Tratado de Paz Wisconsin.

A raíz de las intenciones del cumplimiento de este acuerdo bipartidista entre liberales y conservadores, aupado por el gobierno norteamericano.

 

Entregados a las autoridades

Victoriano es aprehendido el 29 de noviembre de 1902 en el poblado de San

Carlos, sin que aparentemente tenga conocimiento de esta situación -si nos atenemos a lo que trasluce el testimonio de un protagonista de calidad, sobre aquel incidente-, por su copartidario el general Benjamín Herrera y, mediante una sutil decisión sospechosa emanada del citado Herrera, es trasladado a la bahía de Panamá en el "Bogotá" y posteriormente entregado a las autoridades departamentales.

Estas, a su vez, lo mantienen recluido en la cárcel de las Bóvedas, sin que se definan las causales de su detención por espacio de poco más de un mes, al cabo del cual es encausado por delitos comunes que se suponen había cometido personalmente, o bien por las tropas bajo su mando durante la guerra. Lo interesante aquí es que durante este cautiverio, hasta su ejecución, Victoriano Lorenzo redactó tres cartas en las que deja traslucir algunos rasgos muy reveladores de su personalidad, del grupo social a que pertenece y retrata ciertas circunstancias cotidianas administrativas de la región coclesana indígena. El consejo de guerra verbal se realizó el 14 de mayo y finalizó en horas de la madrugada del 15 cuando se leyó la sentencia: "se condena al reo Victoriano Lorenzo a sufrir las siguientes penas: la de muerte [...]". A las ocho de la mañana se pronunciaron las notificaciones de rigor sobre la ejecución que sería a las cinco

de la tarde en la Plaza de Chiriquí.

 

Fusilamiento

El Consejo de Guerra Verbal fue convocado el 12 de mayo pero no fue hasta la tarde del 14 que se anota que todo estaba listo y con el defensor asignado. Defensor que más bien calló y no defendió. Ya estaba todo preparado para cuando llegó el enviado especial colombiano el trece de mayo Pedro Sicard Briceño, un alto militar, con la única finalidad de concluir el proceso que se estableció a las dos de la tarde del día 15, en que se congregó el Consejo Militar y se dictó la sentencia de culpabilidad y condena a muerte por fusilamiento. Los fusileros se apostaron en la Plaza de Armas y le asesinaron no con una bala y varias cargas de salvas, sino con plenas cargas. Aunque suene truculento, en realidad fue dos veces fusilado porque la primera descarga solo lo hirió e hizo caer de rodillas quedando en la muralla las otras cinco, y luego la segunda carga le colocó seis disparos en el pecho.

 

Se le llevó en un cajón de heno a la Iglesia de Santa Ana donde La Estrella de Panamá registra que al servicio asistieron al menos 1000 personas, luego de lo cual fue devuelto al cuartel, y ya anochecido, llevado al Cementerio Herrera, hoy Amador, donde fue lanzado presumiblemente a la fosa común.

 

 

Homenajes a la figura del cholo

El 24 de julio el periodista Sacrovir Mendoza editó un reportaje sobre el fusilamiento, que cuando el General Vázquez Cobos lo leyó, ordenó que allanaran la imprenta y la destruyeran.

 

Cuando Belisario Porras crea la Ley de Revisión del Catastro en 1913 crea un instrumento que permitió en 1915 segregar globos de terreno para dar en propiedad a desposeídos por latifundistas de los que quería erradicar su tierra Victoriano Lorenzo. Y promulga en 1916 el Código Fiscal con el cual erradicar el cobro de rentas o diezmos a los indígenas por parte de latifundistas y  la Iglesia. Y fue por el Decreto 44 de 1913 que Porras entregó al antiguo secretario de Lorenzo, Candelario Ovalle, la creación y otorgamiento de tierra de la Reserva Indígena de Coclé que beneficiaría a 6000 personas. Y gracias a ese status los habitantes lucharon para que no usaran sus tierras para embalse del Canal en 1999 con motivo de su ampliación.

 

Con motivo del Cincuentenario de la República en 1953 se hizo el primer homenaje a la figura del Cholo. En 1955, se lanzó la Ley 67 que ordenaba un busto a Lorenzo en el sitio del ajusticiamiento que no se cumplió.

 

Del mismo modo, la Asamblea Nacional en 1966 lanza una Resolución mediante la cual declara injusto el ajusticiamiento de Lorenzo. Y la Ley 57 de 2007, mediante la cual lo declaran héroe y mártir de la nacionalidad panameña. En 2015, la investigadora científica Nina K. Müller-Schwarze escribe la obra antropológica The blood of Victoriano Lorenzo.

 

En 2003, Centenario de la fundación de la República de Panamá, se honró en mayo al caudillo de la serranía en un billete y un chance de la Lotería Nacional de Beneficencia.

 

El año 2004, se obtuvo una fosa sobre la que construir simbólicamente el monumento funerario al cholo guerrillero por parte de la Alcaldía de Panamá.

 

 

El año 2018, la Gobernación de la provincia de Panamá homenajea a Lorenzo con la develación de un cuadro en el Palacio Belisario Porras, y la creación de la Medalla de Honor que lleva su nombre.

 

Información consultada

Porfirio de Cruz S. Victoriano Lorenzo en la Historia de Panamá.

En publicación seriada Tareas, No. 114, mayo-agosto 2003.

Cela, Panamá, R. de Panamá.

Periódico La Estrella de Panamá.