FORO ECONÓMICO Pandemia por COVID – 19 consecuencias laborales y situación ocupacional del país

Enviado por Ivania Yanez@p… el Dom, 24/05/2020 - 22:39
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Carmen Guevara C.

 

El contagio es clínico, pero también económico. Panamá ha sido un país con un alto crecimiento económico durante la última década, según el Banco Mundial, el FMI y la ONU el país tiene el ingreso per cápita más alto de América Central, a pesar de tener un crecimiento económico del 5.4 % en el 2018 y de 5.6 % en el 2019, es el número 10 del mundo con la peor desigualdad que se expresa en mayor pobreza, desempleo, baja calidad en salud, educación, entre otros.

“Este crecimiento ha sido no inclusivo de los beneficios de un amplio sector económico y social, por ejemplo la agricultura y el propio sector industrial, también se dice que Panamá es el segundo país con mayor ingreso per cápita de la región, pero el peor en la distribución de la riqueza, señaló el licenciado Miguel Del Cid, economista, invitado al foro virtual de los Miércoles Universitarios, con el tema: “Efectos económicos y sociales del coronavirus. Retos”.

En el segundo Miércoles Universitario de este año, organizado por la Vicerrectoría de Extensión de la Universidad de Panamá, a través de la plataforma virtual, participaron, también como expositores los licenciados Felipe Ariel Rodríguez, Hernán Arboleda, el doctor José Antonio Gómez y el magister Juan Moreno, como moderador.

Miguel Del Cid

Especialista en economía laboral y asesor de políticas laborales, planteó un breve balance sobre el alcance de la pandemia del Covid – 19 sobre el empleo y la situación ocupacional del país, como también los desafíos que enfrentan las políticas públicas para enfrentar los problemas consecuencia de la crisis de salud.

En su presentación, se basó en las encuestas que se hacen dos veces al año por el Instituto Nacional de Estadística y Censo, en la cual se presenta el índice de la actividad económica de Panamá. La misma permitiría ver el alcance de la crisis por la pandemia; la primera filmina que se expuso: Dinámica de crecimiento de la economía panameña, se observó que en el 2019 se tuvo un crecimiento de la economía y luego el desempleo siguió esa tendencia, con niveles más altos en mujeres y jóvenes, indicó el especialista.

El segundo elemento importante expuesto se refirió: a La Estructura de empleo, el cual reflejó la calidad del mercado laboral panameño, en ese período se generaron muchos empleos asalariados por el orden del 6 al 10 por ciento, en tanto el empleo por cuenta propia o independiente incrementó en la población ocupada en el país, calificado por organismo internacional incluyendo la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) como trabajo de baja productividad.

En cuanto a ese rápido crecimiento económico, explicó que no fue suficiente para lograr tan alto grado de propagación del mercado laboral, el empleo formal en el año 2019 se sitúa en el 45% de la fuerza de trabajo no agrícola y el trabajo informal en un 35%.

El grado de cotización a la seguridad social, en este caso ha asegurado que es parte del problema de la mala calidad del empleo, hacia final del período, la mitad de la fuerza laboral no cotiza y en caso de trabajadores independientes el 96%.

Desigualdad de la economía y de la sociedad panameña, ha añadido que estas cifras se pueden diferenciar en la distribución personal del ingreso por regiones, en la provincia de Panamá suele ser 13 veces más alto que en Darién y alrededor de cinco (5) veces más alto que el promedio de las otras provincias del país.

El último indicador que analizó tuvo que ver con: El Nivel de pobreza Covid-19 en la economía, dice que hay dificultad para medirla, en Panamá no existe una encuesta continua de empleo, por ello, es difícil hacer un pronóstico, debido a que existen restricciones en los aspectos administrativos. Se conoce por informaciones de prensa, que hasta el 12 de mayo, se han dado unos 170 mil suspensiones de contratos de trabajo.

“Hay una paralización temporal que afecta una buena parte de la población ocupada, reducción de las horas de trabajo, baja de los afiliados a la cotización social, toda una serie de problemas que tienen que ver, incluso, con la incertidumbre al retorno al empleo”, advirtió el Licdo Del Cid.

El economista recomendó que las políticas se articulen en función de objetivos claros, a corto y largo plazo: la recuperación económica, estimular la creación de empleos, las capacidades de la gente y enrumbar al país, se den soluciones globales, un cambio constituido por todos en conjunto.

Felipe Ariel Rodríguez

El empresario y presidente del Centro de Competitividad de la Región Occidental de Panamá, calificó esta crisis como múltiple y planetaria, sin entrar en detalles de estos términos, pero sí aclaró que hay un efecto muy claro hacia el sector empresarial, un sector que genera empleo en nuestro país.

Entre las características a las que apuntó el licenciado Rodríguez, basada en una encuesta realizada por el Centro Nacional de Competitividad (CNC), del 1 al 12 abril, se estima la caída en venta 2020 -2019 para las empresas grandes de 21% y 40%, para la Ampyme entre 41% y 60% y la microempresas entre 61% y 80%.

Entre las medidas a aplicar los empresarios encuestados manifestaron el cierre definitivo de empresas, suspensión de contratos de trabajo, que lo permite el Decreto 81 del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (Mitradel), como también se han dado vacaciones vencidas y adelantadas, se está haciendo uso del teletrabajo, se han suspendido muchas operaciones, reducción del personal y salario en ciertas medidas.

Continuo detallando los informes de la encuesta con respecto a otras medidas futuras que contemplan entre otras: liquidar activos para poder tener capacidad y limitar a clientes de créditos.

En cuanto a resistir bajo las actuales condiciones, las empresas que dicen que no resistirían más de un mes son microempresas un 64%, pequeñas el 47%, las medianas 30% y las grandes 20%. Entre menor es el tamaño de la empresa, menor es la capacidad de resistencia.

Entre los desafíos que manifiestan los empresarios de la micro y las grandes empresas están: tener liquidez para operar, no poder calificar para el financiamiento bancario, que es lo más restrictivo, porque los riesgos han aumentado y el mismo se les niegue.

Estas empresas manifiestan requerir de apoyo, hablan de subsidios y acceso al financiamiento. Esperan del gobierno nacional financiamiento del capital de trabajo para reiniciar operaciones.

Felipe Rodríguez resaltó que se tienen que fortalecer las capacidades del sector empresarial en distintos niveles, fundamentalmente con la necesidad de promover acceso al crédito y algunas políticas de restauración a través del financiamiento, fortalecimiento del capital humano, indicó que hay una oportunidad en la crisis, también que es importante que se vaya modificando, hacia mediano y largo plazo, el criterio de sustituir subsidio por inversiones y distinguir proyectos importantes que se vienen promoviendo desde la región occidental, pero siente que en el corto plazo podrían tener una gran viabilidad.

Hernán Arboleda

El director de Políticas Públicas, del Ministerio de Economía y Finanzas, se refirió al tema específico de finanzas públicas, donde detalló parte de las tres estrategias financieras del gobierno, desde que tomó posesión el pasado año, como fue enfrentar la situación del déficit fiscal, donde se vieron obligados a modificar la Ley, a fin de fortalecer el crecimiento de la economía e incrementar un poco los porcentajes del déficit al Producto Interno Bruto (PIB), “se hizo con el objetivo de que ingresarán a la economía de Panamá una serie de fondos internacionales”.

"Estas estrategias del gobierno nacional han consistido en salir a los mercados mundiales para lograr fondos y asignarlos a dos sectores: el primero de ellos, dirigido a inyectar al déficit fiscal y el segundo tiene que ver con apoyar la liquidez del sistema bancario que es tan importante en el país, para que sigan funcionando", indicó el titular de economía.

El representante del MEF aclaró que estos fondos no son dineros adicionales al presupuesto del gobierno, son para sustituir ingresos que se estaban perdiendo, “un error que comenten muchas personas es sumar cada uno de estos financiamientos y asumir que los mismos son fondos frescos, suman los miles de millones de dólares y se preguntan ¿pero si hay tanto dinero, por qué no se puede hacer tal o cual obra?”

Para el sistema bancario, se tiene un financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por 300 millones de dólares, que van destinados a proyectos de la pequeña empresa y de pequeños agricultores; por lo tanto, el gobierno de Panamá no está con los brazos cruzados tiene una estrategia financiera que inicia con la reapertura de la actividad económica, por lo que llamó a la reflexión.

Doctor José Antonio Gómez

El catedrático de la facultad de Economía, de la Universidad de Panamá, planteó los puntos de la fragilidad del sistema económico nacional, se refirió a los efectos de esta crisis sanitaria, económica y social, ante este escenario opinó que la misma no tiene precedentes, ni tan siquiera cuando se dieron las sanciones económicas, el norieguismo o la invasión, donde el PIB cayó en un 27% y logró recuperar la taza que había acumulado antes del crecimiento de todos estos eventos del año 87 y 89 y se logró recuperar hasta después de 1993.

“Esta es una crisis agresiva, ha puesto a la economía patas arriba, en este sentido hay dos cursos que no se pueden olvidar y que hay que tener en cuenta: el ritmo de crecimiento de la economía versus el ritmo de solución del problema de desigualdades que no van a la misma velocidad” agregó el Dr. Gómez.

Fue crítico en expresar que el Estado panameño no ha podido transferir las ganancias a la economía atrasada del agro, del campesinado y a los problemas sociales, eso por un lado, versus el hecho de la falta de transparencia, la corrupción y los problemas de impunidad.

El catedrático sostiene que en medio de esta crisis el manejo de los recursos públicos tienen que ser lo más transparentes posibles, de manera que nuestro país enfrente este problema.

“Si hemos tenido tres décadas de auge y tres década que no se ve la distribución eficaz del auge, entonces la gente tiende a ser suspicaz, incrédula y con falta de visión, para entender las políticas públicas, esos dos elementos no lo podemos olvidar, a la hora que hay que ver lo que se va hacer”.

El doctor Gómez expresó que la ausencia de los sistemas de planificación del país pudiera ayudar a ordenar mejor no solo el Plan de Contingencia o Plan de Emergencia, si no de las políticas públicas que están pendientes a diseñar y elaborar a mediano y largo plazo. También, hace énfasis en una mirada más exhaustiva hacia la estructura del presupuesto y la necesidad de hacer una revisión que tiene que ver con la hacienda pública y las reformas tributarias.