CONSTRUCCIÓN DEL CANAL Reclutamientos de antillanos, panameños y latinoamericanos

Enviado por Ivania Yanez@p… el Sáb, 15/08/2020 - 18:15
Trabajadores Afroantillanos.
Autor:

Carmen M. Guevara C.

 

Este 15 de agosto se cumplen 106 años de la inauguración el Canal del Panamá. Su impacto va más allá de lo económico para alcanzar lo social, cultural y científico. El Canal de Panamá sobrepasa lo puramente económico, porque a través de la historia, la ruta acuática ha calado en la cultura y la vida cotidiana de la nación.

Con esta nota periodística, quisimos recrear, a través de los hechos históricos, un pequeño extracto de lo que fue el trabajo de un grupo de personas que contribuyeron con su vida, dando los mejores años de su juventud con energía y trabajo duro inhumano, al gran logro de abrir una zanja interoceánica para el progreso y beneficio del mundo.

Reclutamiento Compañía Francesa

El reclutamiento de negros antillanos por la compañía Francesa del Canal Ístmico que inició sus operaciones en el Istmo en 1881 a la llegada del Conde de Lesseps, no solo fue un fraude económico, sino también una violación a los Derechos Humanos en el pasado siglo XIX, murieron más de 22,000 negros antillanos por causa del paludismo, fiebre amarilla y el hambre, desde 1881 a 1889, también, de forma violenta sin garantías de remuneración.

Estados Unidos enlistaron hombres de las Islas

Para los trabajos de construcción del Canal por los Estados Unidos, el reclutamiento fue lento debido a los gastos que habían hecho los gobiernos de las diferentes islas para la repatriación en el período de la construcción por los franceses.

Por medio de arreglos legales, se enlistaron hombres de las islas de Barbados, Martinica, Trinidad y Guadalupe; la isla que más hombres aportó fue la de Barbados. En el caso de la Isla de Jamaica, su gobierno se opuso a un muevo reclutamiento debido a la amarga experiencia que pasaron con los franceses, que, de 18,000 hombres reclutados, solo sobrevivieron 800. La situación económica en la isla era tan mala que muchos insistieron en venir al Istmo, a cambio de una Libra Esterlina para todos aquellos que desearan venir en busca de trabajo en el Canal. Los que emigraron estaban en condiciones de pagar el impuesto, pues casi todos eran artesanos calificados.

Negros Antillanos

“De los 19,000 negros antillanos que se enrolaron en la isla de barbados, alrededor de 45% eran adultos, es decir, frisaban entre veinte y veinticinco años, todos los demás se contaban entre catorce y lo diecinueve años de edad; a los que se le dio una paga consistente en 10 centavos dólar por hora, para los que trabajaban en pico y pala, mientras que a los aguateros se les pagaba entre seis y ochos centavos dólar por hora de trabajo. Asimismo, a los negros antillanos que viajaban con sus mujeres no se les permitió vivir en los edificios de madera construidos por Mr. Stevens, así que este grupo optó por construir sus propias viviendas” R.E. Wood (The Working Force of The Panama Canal).

Panameños, colombianos y costarricenses

Del gran número de hombres reclutados desde 1904 hasta 1913, Panamá solo aportó 357 panameños de raza negra, descendientes de negros cimarrones, a ellos se les asignó los trabajos que se organizaron para actividades de montería y desmonte o trabajos de apertura de trochas en las espesas selvas cercanas a la zanja.

Los 1,493 colombianos que aparecen trabajando fueron contratados entre 1905 y 1906 en los puertos de Cartagena y Barranquilla y eran de raza negra, también, trajeron una pequeña cantidad de hombres procedentes de Costa Rica.

Hay que agregar que los panameños que trabajaron en las excavaciones del Canal vivían en las comunidades de Matachín, Gorgona, Barbacoa, San Juan de Pequeni y otras aldeas aledañas que fueron cubiertas más tarde por las aguas de la vía interoceánica.

“Estos 357 hombres proporcionaban algunas viandas a los trabajadores canaleros, tales como verduras, plátanos y, sobre todo, carnes de la gran variedad de animales que poblaban estas junglas, por ejemplo, saíno, venado, conejo, iguanas y, también, de una especie tan grande y pesada como una res, cuya carne era muy apetecida por los europeos llamado macho de monte”, (Los cimarrones y los negros antillanos en Panamá).

 

Información tomada de la tesis de grado, para optar por el título de licenciada en Periodismo por: Carmen M. Guevara C. “La construcción del Canal de Panamá vista a través de la Estrella de Panamá 1880 – 1914”.