El liderazgo académico que la educación necesita.

Enviado por Ivania Yanez@p… el Jue, 24/12/2020 - 04:06
Autor:

Dr. Miguel Angel Esbrí

 

Hace unos días recibí un WhatsApp de unos amigos invitándome el próximo año 2021 al Foro Económico Mundial (WEF) que, debido a la pandemia, por primera vez no será en enero en Davos-Suiza, sino en mayo en Singapur. No creo que acuda.

Pensaba porqué, a diferencia de Panamá, Singapur es el país número 1 del mundo en el índice de competitividad global del WEF - es el numero 1 mundial como país donde la fuerza laboral trabaja en equipo y es el número 3 mundial en la confianza de los ciudadanos en sus líderes. Panamá en ese ranking ocupa el puesto 66 en competitividad; ocupamos el puesto 90 en el ambiente de trabajo en equipo y el puesto 88 en la confianza que los panameños damos a nuestros líderes. Me decidí a escribir unas ideas sobre liderazgo.

Hace cuatro años en un artículo publicado en la revista de negocios de la Universidad de Harvard (HBR 2016 marzo) apareció un artículo sobre una investigación dirigida por el Dr. Sunnie Giles sobre cuáles eran las competencias más importantes para ser líder. Se les preguntó a 195 líderes de 15 países de 30 organizaciones mundiales ¿qué hace a un líder eficaz? El cuestionario arrojó 74 cualidades agrupadas en las siguientes 5 que abajo desarrollo:

1.El líder demuestra unos estándares éticos y morales y crea un ambiente de seguridad y confianza a su alrededor que arrastra al equipo. Infunde confianza a sus colaboradores para cumplir las reglas de juego, es decir, un líder nunca juega vivo. Hace que todos estemos en la misma página. Los componentes del equipo se encuentran seguros y relajados y por ello se entregan a sus mayores capacidades cognitivas por el compromiso social de la institución. La gente no teme decir sus opiniones, aunque hayan causado perjuicios. Los colaboradores no están obligados a ir contra sus valores. Si queremos calificarnos hagámonos la siguiente pregunta: ¿qué nos gustaría que se dijera de de nosotros el día de nuestro funeral? Pues eso es lo que transmitimos a nuestros empleados.

2.Otra competencia de los líderes es que potencian a sus colaboradores a organizarse por ellos mismos, su tiempo y su trabajo, no se sienten atosigados. Ningún líder puede hacer todo por sí mismo, requiere de su equipo: les transmite confianza para que hagan y, en su caso, se equivoquen. Debo decir que éste ha sido uno de los temas difíciles, los lideres son reacios a que sus colaboradores cometan errores y temen enfrentar las consecuencias negativas de las decisiones de sus subordinados, incluso produciendo tensiones en el cuerpo tipo estrés. Pero uno puede entrenarse para renunciar a su poder sin aferrarse al control y así paradójicamente aumentar su influencia en su equipo.

3.Otro aspecto es el networking que crea el líder. Fomenta un sentido de conexión y pertenencia en su equipo, se comunica a menudo y abiertamente, crea un sentimiento de éxitos y fracasos del equipo, juntos, como en manada. En este ambiente colaborativo hasta las emociones son contagiosas, pues los sentimientos desagradables que transmiten otros colaboradores del grupo nos afectan a la baja productividad. Cualquiera de nosotros podemos mejorar ese aspecto sonriendo a nuestros colaboradores, sabernos el nombre de ellos o el de sus familiares, mirarlos a los ojos al hablar. Por poner un ejemplo, a mí me gusta el deporte, y hasta los equipos élite tienen canciones de grupo para crear este sentimiento.

4.Un líder se muestra abierto a nuevas ideas y fomenta el aprendizaje organizacional. Es flexible para cambiar de opinión, está abierto a nuevas ideas y enfoques, proporciona seguridad para el ensayo y error. Admitir que estamos equivocados no es fácil. El estrés reduce el flujo sanguíneo y hace imposible el aprendizaje, pues hace que tengamos una visión de túnel y no periférica para ver más allá y ser creativos. Para fomentar el aprendizaje de su equipo un líder está abierto en los debates. Me atrevo a dar un buen consejo, vota el último, deja que todos se expresen. Debemos aprender de los errores de los demás.

5. Por último, fomenta el crecimiento y ayuda a sacar líderes de su equipo; el equipo receptor mostrará gratitud y lealtad a su líder. Piense en las personas a las que está agradecido: padres, maestros, mentores, amigos; seguro que nos han enseñado algo importante. Cuando los líderes muestran un compromiso con nuestro crecimiento, los empleados están motivados a corresponder, expresan gratitud y lealtad y dan la milla extra. Trabajar bajo amenaza genera estrés y no hay actividad cerebral creativa. Si quiere lo mejor de su equipo apóyeles, promocióneles.

Comencé este artículo comentando que la pandemia hará cambiar, por primera vez, a los lideres que mueven el mundo de país y de mes para reunirse. Pensaba que sí a ello les movió la silla porque no a nosotros en la Universidad.

Por eso, pensaba, de las cinco competencias anteriores, que presentan desafíos para todos los colaboradores de la Universidad, pensaba en la más adecuada para estas fiestas de Navidad en tiempos de COVID-19. Me gustaría dar una sugerencia que nos definiera como mejores lideres. Piense en alguien de su equipo, del Centro Regional, del Campus Central, de la Escuela o Facultad donde labora. Piense en alguien, o algún familiar de un colaborador suyo, que a causa del COVI-19 haya fallecido, y por eso no celebrará estas Navidades con los suyos, quizá como Usted o yo. Llámele y felicítele por las Navidades, aunque no tenga amistad cercana. Llámele en nombre del equipo, solo dígale ¡Feliz Navidad!, y que le gustaría darle un abrazo pero el Covid-19 lo impide. Estoy seguro que usted mejorará como líder estas Navidades. Por mi parte querido lector le deseo que la luz de la Navidad nos traiga un liderazgo diferente a los casi diez mil colaboradores de la Universidad. ¡Feliz Navidad!