Inclusión de personas con autismo en la educación superior

Vie, 02/04/2021 - 14:17
Autor:

Lic. Yomaris González Tuminelli Psicóloga Clínica de Niños y Adolescentes Oficina de Equiparación de Oportunidades – Universidad de Panamá

 

El autismo es un trastorno que se manifiesta en los primeros años de vida, debido a la alteración cualitativa del comportamiento del individuo, este es de forma generalizada, en todas las situaciones de la vida.

Estas alteraciones se manifiestan en la interacción social, debido a la capacidad disminuida para la reciprocidad social y emocional. Además existen alteraciones en la comunicación puesto que resulta difícil iniciar o mantener una conversación recíproca. En cuanto a los intereses y actividades, suelen ser repetitivos, estereotipados y restrictivos; lo que caracteriza su rigidez mental y comportamental, el cual se manifiesta en el cumplimiento inflexible de algunas normas aprendidas y actitudes perfeccionistas hacia tareas determinadas.

Ahora bien ¿Cuáles son las habilidades más representativas de las personas con autismo?

Debemos iniciar destacando la inteligencia normal o superior, un buen nivel de lenguaje en algunos sujetos, una memoria mecánica excepcional, buena codificación lectora (hiperlexia), buen procesamiento visual de la información, algunos intereses extraordinariamente definidos, amplia información sobre datos de interés, capacidad viso-espacial y la capacidad para mantener la atención en su centro de interés.

¿Cuáles serían las dificultades?

Entre las que se pueden mencionar está el déficit en organización y planificación, evaluación crítica, dificultad en el pensamiento abstracto, dificultad en la capacidad de generalizar, rigidez en sus pensamientos y opiniones, además de la dificultad para analizar información desde diferentes puntos de vista.

Después de haber visto las habilidades y dificultades, es fundamental que consideremos un análisis desde la educación superior, es decir, que afortunadamente en la educación superior, el individuo con diagnóstico de autismo suele aumentar la tolerancia hacia las diferencias individuales y esto es producto del trabajo familiar y con especialistas que ha alcanzado durante las diversas etapas de su vida.

El trabajo en conjunto, entre estudiantes, profesores, tutores y familiares facilita el proceso de inclusión ya que todos aportarían desde sus posiciones o perspectivas para lograr el fin deseado. Aunque no seamos especialistas, la buena actitud y disposición a la búsqueda de información pertinente nos permitirá lograr ser una comunidad universitaria inclusiva, con pleno reconocimiento de los derechos y deberes de todas las personas.

Algunos principios educativos que se deben considerar en ambientes universitarios como el nuestro son los siguientes: comprender el autismo, individualizar, establecer una relación positiva con el alumno, estructurar para facilitar la comprensión y predictibilidad, clarificar instrucciones y objetivos, estructurar tareas y asignaciones, planificar aprendizajes, motivar al alumno utilizando sus intereses, asegurar aprendizaje funcional, comprender las dificultades y su estilo de aprendizaje, mantener una relación de comunicación y coordinación con la familia o tutor.

Deseo finalizar citando a Umberto Eco “La belleza del universo no es solo la unidad en la variedad, sino también la diversidad en la unidad”