CLASES PRESENCIALES: UN DESAFÍO PARA EL SISTEMA EDUCATIVO PANAMEÑO

Enviado por Ivania Yanez@p… el Mié, 14/04/2021 - 15:57
Autor:

Yuleidy S. Mendives Sandoval /Estudiante de Psicología

 

Luego de cumplirse un año de clases a distancia, se aproxima otro de los retos que pone en desafío, una vez más, al Sistema Educativo Panameño, palabras que utilicé en mi publicación del veinte de mayo del año pasado, en este mismo diario, titulado: “COVID-19 una oportunidad para restructurar el sistema educativo panameño”, en ese momento me enfoqué en la crisis que se vivía por el cambio brusco de presencial a distancia.

En esa publicación, señalé la importancia de implementar nuevas estrategias de aprendizaje y modernizar los currículos en todos los niveles, para que la calidad de la educación, que se recibe en Panamá, se encuentre a la estatura de países de primer mundo, no obstante, en esta ocasión, el mayor reto del cual me voy a concentrar en mis próximas líneas son las clases presenciales.

Existen diferentes opiniones a favor y en contra sobre la reapertura de los colegios, de forma presencial, sin embargo, este articulo busca que se pueda reflexionar más allá de los miedos que puedan surgir sobre la exposición de los estudiantes fuera de la burbuja familiar. Debo comenzar diciendo que el miedo cumple una función importante en la vida de los individuos, al igual que la supervivencia, todos, en algún momento de la vida, hemos experimentado esta emoción. Más allá de esto, la diferencia entre estos dos conceptos radica en que esta emoción no controle sus pensamientos, decisiones y su vida en general.

Se entiende que el coronavirus es altamente peligroso, que ocasiona la muerte, ahora, con una buena logística, organización, trabajo en equipo y de campo, se pueden empezar a derribar estos miedos.

En primer lugar, se debería trabajar por fases, empezando por la evaluación, luego, el diagnóstico y, por último, la certificación. En la fase de evaluación se debe comenzar con el censo, sobre la cantidad de escuelas que cuentan con el suministro de agua potable, para poder cumplir con uno de los anillos de seguridad más importantes en la batalla contra el coronavirus, el lavado de manos. Acto seguido, evaluar, de acuerdo con el tamaño del salón, la cantidad de estudiantes que puedan ingresar al aula, cumpliendo con el debido distanciamiento, otro de los anillos importantes en esta batalla.

Otro aspecto, para tomar en cuenta, es la cantidad de docentes con que cuenta la escuela, esto les permitirá, a los directivos, evaluar si hay alguna necesidad de hacer nuevos nombramientos para cumplir con las demandas de salones, ya que con los dos parámetros antes mencionados puede aumentar la demanda.

Es importante mencionar la cantidad de días u horas que conlleven el retorno, se aconseja que sea gradual, es decir, iniciar dos veces por semana y, el resto de los días, trabajarlos por módulos en casa. Los días que se impartirán, de forma presencial, utilizarlos para las materias que requieren de una explicación más profunda y con detalles; por ejemplo; matemáticas, inglés español, física, química, biología, por mencionar algunas en las que se dificulta un poco mantener una estrategia eficaz para el buen desarrollo y aprendizaje del estudiante.

Correlacionando con las líneas anteriores, se aconseja escalonar los horarios de entrada, con intervalos de 30 minutos por turno, para así, mantener espacios libres para evitar aglomeraciones y posibles contagios.

Otra de las variables a evaluar es el transporte, si bien es cierto, por distanciamiento se debe dejar un espacio entre un puesto y el otro, se debe nombrar una comisión que este pendiente de que, en los buses colegiales, se garantice este distanciamiento, ya que esto les ayudará a los padres a mantenerse más tranquilos, sin miedo a que sus acudidos se expongan al contagio, fuera de la burbuja familiar. Para aquellos que no cuentan con este servicio, evaluar la posibilidad de poner a circular metrobuses exclusivos para estudiantes en diferentes rutas, horarios y, también, la presencia de esta comisión para garantizar la seguridad de todos.

Luego de evaluar las diferentes variables, se procede a la segunda fase, el diagnóstico, en el se toman en cuenta todas las variables antes mencionadas y buscarles las debidas soluciones; por ejemplo, tener un plan de bioseguridad en clases, con intervalos de tiempo para lavarse las manos, el uso obligatorio de caretas o pantallas faciales, mascarilla, el gel o alcohol, también, buscar una alternativa de vacunación para los docentes, personal administrativo y dueños de buses colegiales, ya que estos son quienes tienen contacto con los estudiantes.

Por último, es importante mencionar que una vez solucionado todo, en el diagnóstico, se puede certificar la escuela para recibir a los estudiantes. Queridos lectores y padres de familia, es imposible no sentir miedo, sin embargo, con una buena organización y el debido plan de bioseguridad en las escuelas, se puede tener un retorno a clases seguro.

Si gustas enviarme un feedback del artículo o sugerencia de temas para escribir, puedes comunicarte vía correo: yuleidysmendives3041@gmail.com o a mi blog (Instagram) vía DM: @zuyulpsychology.