Investigadora de la Universidad de Panamá revela resultados de investigaciones científicas

Vie, 18/03/2022 - 19:47
Magíster Hildaura Acosta, docente e investigadora de la Universidad de Panamá (UP).
Autor:

Redacción Web /Foto (cortesía senacyt.gob.pa)

 

Una investigadora de la Universidad de Panamá (UP) fungió como panelista en el denominado Café Científico virtual: “Rol de la mujer en la ciencia y los desafíos del cambio climático”, organizado por la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt). Se trata de la doctora Hildaura Acosta, especialista en farmacología, toxicología, y docente universitaria.

El objetivo del encuentro online -en línea- fue reconocer la labor de científicas destacadas en las áreas de investigación, género y cambio climático. También, como expositora participó la doctora Indira Candanedo, docente e investigadora de la Universidad Tecnológica de Panamá.

Acosta, quien se refirió al tema “Conexión de enfermedades emergentes y cambio climático”, realiza estudios en el Centro de Investigación e Información de Medicamentos y Tóxicos (CIIMET) de la UP.

Los mencionados estudios de la investigadora y docente universitaria le han permitido valorar un incremento significativo en torno a las mordeduras de serpientes y picaduras de escorpiones. Otros estudios realizados en América asocian un desplazamiento de estos animales ponzoñosos debido a las condiciones del clima y otros factores.

Acosta indicó: “El cambio climático está provocando que los ciclos de vida de algunos patógenos y parásitos sean más cortos y que estos se vuelvan más infectivos por el aumento de la temperatura. Enfermedades infecciosas emergentes como el Ébola, virus del Nilo, SARS, Lyme, influenza H1N1, COVID-19 son unas de las graves consecuencias que ha traído a la humanidad el cambio climático”.

En la Estrategia Nacional de Cambio Climático de Panamá 2050, publicada por el Ministerio de Ambiente en 2019, se destacan, como amenazas climáticas en salud humana: déficit de lluvias en la temporada lluviosa (sequía), lluvias intensas (inundaciones); aumento en los valores de la temperatura máxima en temporada seca (olas de calor) y disminución en los valores de la temperatura mínima en la temporada lluviosa.

Las áreas más afectadas son: Arco Seco, comarcas Ngäbe Buglé y Guna Yala, Sabana Veragüense, Bocas del Toro, Darién, Panamá, Colón, Chiriquí y Coclé. En estas regiones se han reconocido los siguientes impactos: dificultad para la higiene ante escasez de agua, afectación por hantavirus y leishmaniasis, problemas gastrointestinales y cuadros de diarrea, casos de alergias, enfermedades trasmitidas por vectores (malaria, Zika, Chikungunya, dengue), aumento de influenza, casos de deshidratación y problemas respiratorios.

La investigadora de la Casa de Méndez Pereira explicó que en Centroamérica se reconoce que la enfermedad renal crónica de causa no tradicional está afectando principalmente a hombres menores de 50 años que viven en la costa Pacífica, expuestos a altas temperaturas, trabajo extenuante y deshidratación. Acosta, junto a un equipo multidisciplinario e interinstitucional, realiza la investigación en Panamá a través del Programa Salud, Trabajo y Ambiente en América Central, y en coordinación con la Vicerrectoría de Investigación y Postgrado de la UP.

El Café Científico se efectuó en el marco de la conmemoración  del Día Internacional de la Mujer.