Desintegración familiar

Lun, 10/06/2019 - 20:04
Autor:

Ariel Garcia/Estudiante de Periodismo

 

La desintegración familiar, desde el punto de vista sociológico, es una ruptura de los vínculos familiares, además de ser una separación de uno o de varios miembros del núcleo de la familia ocasionada por diversas razones. Esto se ha convertido en una situación asoladora, la cual ha provocado fuertes secuelas en los individuos y las familias convirtiéndose en un problema endémico. En Panamá, podemos observar que los casos de riesgo social, tienen mucho que ver con la desintegración familiar, ya que la familia ha sido muy atacada en este sentido y es esta la base de la sociedad. La psicóloga Yvette Schuverer plantea que una de las varias consecuencias producto de este caos familiar es en su gran mayoría el desarrollo de adultos inmaduros con algunas deficiencias emocionales.

Por lo tanto, para llegar a conformar una familia, el individuo tiene primero que resolver conflictos de su propia infancia. El Tribunal Electoral revela que, en Panamá, más son los casamientos que divorcios dados a nivel nacional, aparentando un país de familias sólidas legalmente estructuradas, sin embargo, la realidad es desbastadora porque se dan las separaciones entre los padres, que es la forma de desintegración familiar más común. Los gobiernos deben involucrarse trabajando en conjunto con diferentes especialistas, reconociendo que no se verá un resultado instantáneo, pero con una proyección futura.

Por ejemplo, Crear fundaciones que brinden capacitaciones a las madres primerizas, estimular la participación de los varones en la crianza los hijos, entre otras. Igualmente, plantea Schuverer, todo esto debe hacerse con políticas de estado, y de esta manera podemos empezar a rescatar a la familia. Iniciemos consultando e integrando a los profesionales para que puedan estar presentes ante la problemática. José Lasso, especialista en sociología, manifiesta que un punto importante es enseñar a las nuevas generaciones a escoger a su cónyuge sobre la base de los valores y no de lo físico, sexo u otros objetos materiales y por parte del sistema social crear condiciones en la población donde se reduzcan los estímulos negativos, refiriéndose a la educación, los medios de comunicación, y todos.

Hay que buscar soluciones ante esta grave crisis que ha aumentado aceleradamente logrando afectaciones horrorizantes, destacando que la mayor riqueza de un país son las personas. Además, es una responsabilidad estatal velar por el bienestar de los ciudadanos en todo el sentido de la palabra, pues, una buena labor perdurará por mucho tiempo.