Eliciano Membache: genio de la creación

Enviado por Ivania Yanez@p… el Mar, 20/08/2019 - 19:39
Eliciano Membache
Autor:

Gregorio de Gracia

 

En la edición de hoy, presentamos a un personaje singular, a quien tuve la oportunidad de conocer una vez en Villa Darién, Metetí, se trata, nada más y nada menos, de Eliciano Membache, oriundo de Majé, distrito de Chimán, quien hoy se desempeña como Instructor de Arte en Tallado de Madera, en la Universidad de Panamá.

Para conocer un poco sobre este personaje, a quien denominamos “El Hombre de la Manos mágicas”, por el talento que Dios le ha dado de esculpir toda clase de objetos, utilizando herramientas como el formón y lija. También lo catalogan como un genio de la creación.

Fuimos hasta la Librería Universitaria, su área de trabajo, donde nos recibió con una sonrisa y contó que aprender el tallado en madera fue muy difícil para él, ya que, desde los 6 meses, fue abandonado por su padre, pero creció con un padrastro, de quien no tuvo el apoyo para criarse como un verdadero niño.

Infancia

Entramos en un ameno coloquio y nos contó “a la edad de 7 años pude ver a otros niños disfrutar con sus juguetes, pero solo me consolaba contemplándolos, ya que no tenía quien me los comprara”. Todo eso me permitió aprender algo cultural, ya que veía a brujos de la comunidad como tallaban sus muñecos y objetos para sus rituales y ceremonias, manifiesta Membache.

Cuenta Membache que esculpían figuras humanas y de animales como: cuadrúpedos, aves y peces, cada objeto tenía su significado, eran confeccionados en madera de balso, parecido al papel blanco.

Un día tuve una inquietud y me dije: “voy a confeccionar algo, eso hice, empecé hacer objetos de madera como: barcos de vela, veleros, lanchas, carritos, para jugar con ellos y así, sucesivamente, fui aprendiendo”, dijo.

Expresa que, a la edad de 7 años ingresé a la escuela y me interesé en aprender este arte. Luego de graduarme de sexto grado, no contaba con apoyo para salir de mi pueblo. Por tal razón, empecé a trabajar más duro en el tallado de barcos camaroneros, veleros y lanchas, me gustaba hacer esto para adornar mi casa.

Técnica

Asegura Membache que, “cuando llegué a la edad de 12 años, ya había logrado perfeccionar un poquito la técnica del tallado en madera, y venían turistas a mi comunidad y me compraron todo lo que había producido. Desde ese momento, me di cuenta que mi trabajo, no solo era como perder el tiempo, pude ver que lo aprendido me servía para sustentarme.

En aquel momento, me di cuenta que lo que yo hacía era arte y fue cuando realmente empecé a ver dinero, señala.

Explica que, posteriormente, llegó a mi comunidad otro artesano de nombre Severiano Cheucarama, oriundo de la provincia de Darién, quien trabajaba con otros tipos de madera como: Kira, y Cocobolo, típicos de la región, quien confeccionaba delfines, tucanes, loros y tortugas de 6 pulgadas de alto por 6 pulgadas de ancho, salía a venderlos y traía dinero, entonces, dije: “Membache tú puedes hacerlo también, tú tienes el conocimiento”.

Herramientas

Para ese entonces no contaba con herramientas adecuadas, por lo que empecé a fabricar herramientas un poco rudimentarias, como un formón de un cuchillo y como lija usaba el cuero del Toyo o Cazón (tiburón cuando esta pequeño), subraya.

Al llegar a la capital, empecé a trabajar cómodamente y confeccioné 5 piezas: un tucán, dos loros y dos ñeques, aún eran tallados con ciertos vestigios rudimentarios, pero los vendí, narra Membache.

Entonces mi tío, quien vivía en la capital, un día me llevó al “Circulo de Balboa”, donde expuse mis objetos y él me presentó a un norteamericano que vivía en Corozal y compró toda la producción por la suma de B/. 200 dólares, dinero que me permitió comprar y conocer las verdaderas herramientas como lija y el formón, revela.

Instructor

Haber acumulado todo este conocimiento, me permitió laborar en el Inadeh de Tocumen, como Instructor de Arte en madera Cocobolo, durante cinco años, fue allí donde logré conocer profesores de la Universidad de Panamá, quienes me encomendaron la tarea de esculpir la figura el exrector Gustavo García de Paredes, indica.

En el año 2009, se inauguraba la construcción de un plantel en Villa Darién y fue allí donde se me presentó al rector Gustavo García de Paredes, ocasión que fue propicia para entregarle su busto y me dijo: “Estas manos son poderosas, quiero que trabajes conmigo”, me sorprendió aquel momento, sentí una alegría muy grande, narra con la alegría aflorada en su rostro. Es así como Membache llega a formar parte del cuerpo de colaboradores de la Universidad de Panamá.

Membache cuenta que, en una ocasión, se celebró el cumpleaños del Dr. Gustavo García de Paredes y se le obsequió un arte de 2 pumas en una sola pieza, tallado en madera Cocobolo, valorado por arriba de los B/. 1000.00.

Expresa que además de trabajar en madera Cocobolo y balso, también, hace tallado en tagua, mejor conocido como “marfil vegetal”, en piedra mármol y madera suave.

He logrado enseñar a muchos jóvenes y señores, quienes, con lo aprendido, han podido llevar el sustento a su hogar y de esta manera lograr educar a sus hijos.