¡JAMÁS!
Jamás, y que quede muy claro, ¡JAMÁS! me atrevería a asegurar que el reciente contrato minero, que los señores del Palacio Gil Ponce tacharon de inconstitucional- violaba a mansalva la meretriz de los políticos y empresarios que es la Constitución de la República-, consecuencia del poder del pueblo.