Dra. Hildaura Acosta de Patiño
Luis Oldemar Guerra/Periodista*Imagen: Ian Arcia
El Centro de Investigación e Información de Medicamentos y Tóxicos (Ciimet) de la Universidad de Panamá realiza análisis de toxinas en animales venenosos como escorpiones y ofidios.
Promueve y mantiene vínculos a través de redes especializadas, tales como Red Panameña de Toxicología y Seguridad Química (Repatox), Red Centroamericana de Institutos y Centros de Información y Asesoramiento Toxicológico (Redciatox) y Red Toxicológica de Latinoamericana y el Caribe (Retoxlac), donde intercambian información sobre las investigaciones que se realizan en estas instituciones.
Dentro de los servicios más solicitados están: reconocimiento de especímenes causantes de envenenamiento; ingrediente tóxico de algún producto comercial, si se trata de un plaguicida o un producto de limpieza; antídotos disponibles para intoxicaciones por diversos agentes.
Además de pruebas de laboratorio para evaluar tóxicos en sangre u orina y orientación para el manejo y tratamiento de un paciente intoxicado por diversos agentes, muy frecuentemente se trata de plaguicidas y medicamentos.
El Centro de Investigación cuenta con alrededor de seis investigadores, entre docentes y personal insertado.
Para el mantenimiento, el cuidado de las especies y la parte técnica dispone de alrededor de quince personas. El cuidado de los animales implica trabajar en la extracción del veneno y las respectivas investigaciones.
La directora Hildaura Acosta de Patiño, en entrevista para el Semanario La Universidad indicó que en Panamá se cuenta con antídotos. El Instituto Clodomiro Picado de Costa Rica provee a la UP el anti-veneno antiofídico que ha dado buenos resultados porque las especies son similares.
Con respecto al antídoto para escorpiones, agregó que el Centro de Biotecnología de la Universidad Central de Venezuela suministra este insumo, pero recalcó que se debe validar porque no funciona para todas las especies existentes en el país.
Adelantó la investigadora que si se cuenta con los espacios necesarios pronto se estaría trabajando con las arañas, antes que se den accidentes o muertes en Panamá.
En cuanto a que Panamá tenga sus propios laboratorios, respondió que esa lucha lleva más de diez años y que se necesita tener en el país la respuesta para las situaciones que se presenten.
El primer país con mayor incidencia de picaduras de escorpiones es México, en la segunda posición está Panamá, donde se ha dado la muerte de adultos y menores de edad en distintos puntos de la geografía nacional. Esta es una de las razones por las que urge producir antídotos para actuar ante los casos que se presentan.
Patiño revela que los niños fallecen debido a que no es posible aplicarles el antídoto. Explica que otra de las causas surge por la demora en trasladarlos a los hospitales a causa de las grandes distancias que deben recorrer. Considera que es importante buscar mecanismos para resolver este problema. Sugiere crear un laboratorio nacional que podría concretarse a través de una alianza estratégica, siempre que Panamá tenga el antídoto.