Dr. Juan Jované
Gregorio de Gracia | Foto: Ian Arcia
En torno al decrecimiento económico provocado por los efectos de la pandemia, el Semanario La Universidad entrevistó al economista y profesor emérito de la Facultad de Economía de la Universidad de Panamá, doctor Juan Jované.
¿Cómo evalúa el Producto Interno Bruto(PIB) 2020, 2021 y lo que va del 2022?
En el 2020 Panamá sufrió las secuelas de la pandemia. El PIB cayó cerca de un 17%. La cifra es superior a toda América Latina. En el 2021 inició una recuperación que no fue suficiente. La economía rebotó en un 12 % y continúa igual. Actualmente, tenemos problemas de desempleo y a personas que laboran medio tiempo, lo cual es de gran preocupación para el 2022. Además, diversos sectores de la economía como restaurantes, hoteles y turismo han sido golpeados por la pandemia. El Canal de Panamá nunca dejó de crecer. Pero, solo genera cuatro empleos directos por cada millón de balboas adicionales de demanda. Los otros sectores que empujan la economía del país se han quedado rezagados.
¿Cómo vislumbra la reactivación económica del país, lenta, rápida o es un proceso a largo plazo?
Se espera que el próximo año (2023) la economía crezca el 7%. Se reactivará en la medida en que se activen los sectores productivos que generan empleo. Algunos necesitan ayuda, porque la mediana, la pequeña y la microempresa también fueron afectadas con la pandemia.
¿La pandemia ha logrado vulnerar el sector agropecuario?
El sector agropecuario en el 2019 creció y durante la pandemia respondió en apoyar la soberanía y la seguridad alimentaria. Debemos evitar la desprotección como se daba previo a la pandemia y darle el respaldo necesario porque se avecinan algunos fenómenos como el calentamiento global y la sequía, que provocan que suba el precio de los alimentos a nivel internacional.
¿Cómo compara los precios de la canasta básica antes y después de la pandemia?
Panamá exporta servicios e importa bienes, entre ellos alimentos. Los alimentos han subido de precio a nivel internacional. Por otro lado, el precio del petróleo aumentó, lo que repercute en la economía y, por ende, en la canasta básica alimentaria. Gran parte de los insumos, maquinarias y transporte usados en la agricultura dependen de los derivados del petróleo. Un país que importa e invierte bienes resiente la inflación importada. Tenemos que considerar que los comerciantes no utilicen esa situación para elevar sus márgenes de ganancias.
¿Cómo se ha manejado la inversión extranjera?
Descendió relativamente en relación con el 2019. Probablemente, en marzo, las Reservas Federales de Estados Unidos aumenten la tasa de interés. Por consiguiente, la tasa de interés subirá; será difícil conseguir una hipoteca, comprar bienes de consumo, e invertir. Las empresas que vendrían a invertir no lo harán porque el valor del dólar aumentará y las ventas de Zona Libre impactarán ese mercado debido al cambio de pesos a dólar.
¿Cómo vislumbra el sector construcción?
Las construcciones de edificios de lujo y locales comerciales están saturadas, quizás haya más posibilidad en la construcción de viviendas en los sectores medios y de menos ingresos. Para levantar la economía, creo que el Estado debe iniciar con fuerza en el sector construcción los proyectos de obras públicas como el Metro hacia el Oeste, la construcción del Corredor de las Playas, el Hospital del Niño. Ello, generará empleo, creando un efecto multiplicador sobre el resto de la economía.