Importancia del 25 de noviembre

Vie, 18/03/2022 - 15:42
Autor:

Dra. Aracelly De León / Directora IMUP

 

El Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer se conmemora el 25 de noviembre para denunciar la violencia que se ejerce sobre las mujeres en todo el mundo y reclamar políticas para su erradicación. La convocatoria fue iniciada por el movimiento feminista latinoamericano en 1981, en conmemoración de la fecha en la que fueron asesinadas, en 1960, tres hermanas Mirabal (Patria, Minerva y María Teresa), en la República Dominicana. El 17 de diciembre de 1999, la jornada de reivindicación fue asumida por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su resolución 54/134, entendiendo por violencia contra la mujer «todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico. Así como las amenazas de tales actos, coacción o privación arbitraria de la libertad, tanto en la vida pública como privada». Gobiernos, organizaciones internacionales y no gubernamentales convocan actividades dirigidas a sensibilizar a la opinión pública sobre el problema de la violencia contra las mujeres. La violencia contra las mujeres se ha convertido en un problema estructural.

Se dirige hacia las mujeres con el objetivo de mantener o incrementar su subordinación al género masculino. Su origen se encuentra en la falta de equidad en las relaciones entre hombres y mujeres en diferentes ámbitos y en la discriminación persistente hacia las mujeres. Se trata de un problema social presente tanto en el ámbito doméstico como en el público, en diferentes vertientes: física, sexual, psicológica, económica, cultural y otras, y afecta a las mujeres desde el nacimiento hasta la edad avanzada. No está confinada a una cultura, región o país específico, ni tampoco a grupos específicos de mujeres en la sociedad. El combate contra la violencia de género tiene una importante dimensión política, según especialistas de diferentes ámbitos. Entre las claves para luchar contra la violencia hacia las mujeres y avanzar en la prevención, están la educación y una respuesta adecuada de la justicia que evite la impunidad.

La forma más común de violencia experimentada por las mujeres a nivel mundial es la violencia física infligida por una pareja íntima, lo que incluye mujeres golpeadas, obligadas a tener relaciones sexuales o víctimas de alguna otra forma de abuso. Entre las formas cotidianas de violencia contra las mujeres —denuncia la ONU— se encuentran también, entre otras, el tráfico de mujeres, la mutilación genital femenina, el asesinato por causa de la dote, el “homicidio por honor” y la violencia sexual en los conflictos. Hasta el 70 por ciento de las mujeres experimentan violencia en el transcurso de su vida. Este es uno de los temas que deben ser abordados por el Instituto de la Mujer de la Universidad de Panamá, ya que se trata del resultado de diversas violaciones a los derechos humanos de las mujeres y las niñas.