La Universidad de Panamá y sus aportes a la sociedad

Vie, 07/10/2022 - 16:42
Autor:

Vilma Chiriboga /Subdirectora del Instituto de Investigaciones Históricas

Al cumplirse un aniversario más de la fundación de la Universidad de Panamá es loable reconocer los ingentes aportes realizados por esta casa de estudios al país. Su contribución desde la academia con la producción de conocimientos y la formación de personajes destacados en diferentes aspectos de la vida nacional es evidente. Además, ha tenido una participación activa en luchas nacionalistas emprendidas por las diferentes generaciones que hicieron posible, por ejemplo, la consolidación de la soberanía panameña el 31 de diciembre de 1999.

En este sentido, la prensa periodística publicó un comunicado, de la Directiva del Comité Político de la Universidad de Panamá, en la que se solidarizaban con la exhortación del señor Rector, en ese entonces Eligio Salas (1976- 1978), y de las autoridades académicas y administrativas de la universidad de continuar apoyando las medidas en aras de lograr la ratificación de los Tratados con la cual se pretendía la eliminación del enclave colonial en el corazón de nuestro territorio y el rescate de la soberanía que condujera al perfeccionamiento de nuestra independencia (Ciudad Universitaria, 7 de septiembre de 1977).

No obstante, es importante anotar la existencia de posiciones encontradas en la universidad en relación con este tema. La comunidad universitaria también estuvo presente en la “Operación Soberanía” el 2 de mayo de 1958 y en los sucesos del 9 de Enero de 1964, entre otros. Por otra parte, algunos de los personajes egresados de las aulas de la Universidad de Panamá conocidos por su contribución al desarrollo del país son: Clara González de Behringer primera mujer en titularse como abogada en su país, primera mujer latinoamericana en obtener un Doctorado en Leyes por la Universidad de Nueva York y la primera jueza del Tribunal Tutelar de Menores de Panamá (Navarrete, W.); Marta Matamoros, defensora de los derechos sindicales de las mujeres obreras en Panamá; Gumercinda Paéz, electa diputada por la provincia de Panamá en el período 1945-1948; Rómulo Escobar Bethancourt, jefe de la misión negociadora de los Tratados Torrijos – Carter (1977) y rector de la Universidad de Panamá; Carlos Iván Zuñiga, miembro de la Corte Permanente de Arbitraje de la Haya rector de la Universidad de Panamá; Bernardo Lombardo designado Padre de la Física en Panamá.

Las aulas de la Universidad de Panamá, de igual manera, han sido testigos de la formación académica de varios de nuestros presidentes. Entre estos: Guillermo Endara, Manuel Solís Palma, Jorge Illueca, Ricardo de la Espriella y Marco Aurelio Robles Méndez. La universidad cumple de esta manera con una de sus principales funciones: ser el pedestal sobre la cual descansa el futuro del país al convertirse en un abanico de oportunidades para la juventud. Así lo comprendió, en su momento, el presidente de la República Harmodio Arias y su contralor Leopoldo Arosemena al expresar que no sería por cuestiones de balboas que la Universidad se viera obstaculizada en su misión de formar el capital humano del país.