Dra. Aracelly De León / Directora del Instituto de la Mujer de la Universidad de Panamá
Desde que aparecieran las primeras sociedades, y salvo contadas excepciones, las mujeres han estado ausentes de la historia. La situación ha ido cambiando con los años. En la actualidad, las mujeres representan casi la mitad de la población mundial. Sin embargo, al revisar un libro de historia cualquiera, se verá que las menciones que se hacen de mujeres son considerablemente más escasas que las que se hacen de hombres.
Esto se debe a que, en términos generales en la historia, las mujeres se han visto relegadas a un papel secundario tanto en las libertades sociales y políticas como en los relatos sobre estos hechos. Aparecen escasamente en la historia, en la literatura, en el arte y en la ciencia. Ellas han tenido muchos obstáculos para poder desarrollar sus intereses y capacidades. Las que han conseguido hacerlo no se les ha reconocido y ni siquiera han sido nombradas en los libros o en las enciclopedias. Y este es también el caso de las mujeres en la historia de Panamá.
En este sentido la historiadora Yolanda Marco ha hecho una gran contribución en la recuperación de las mujeres que han hecho historia en Panamá, fundamentalmente, durante el siglo XX cuando se da la lucha por el voto femenino, como ocurría en otros países. Entre los aportes de Yolanda Marco están: Mujeres que cambiaron nuestra historia, Mujeres parlamentarias en Panamá (1945-1005), Historia del movimiento de mujeres en Panamá durante el siglo XX, La agenda económica de las mujeres; Clara González de Behringer, y otros.
Últimamente se ha hecho un esfuerzo extraordinario de visibilizar a las Mujeres Pioneras de la Ciencia en Panamá desde el Centro Internacional de Estudios Políticos y Sociales (CIEPS) con el auspicio de la Secretaria Nacional de Ciencia, Tecnología e Las Mujeres y la historia patria Innovación (Senacyt) y su versión infantil, que se titula “Pelaítas de Ciencia”.
Este gran trabajo ha sido coordinado por la doctora Eugenia Rodríguez Blanco y ha contado con la colaboración de Yolanda Marco, Vannie Arrocha, Patricia Rogers y Katherine Marino. En este libro se rescata a las mujeres que incursionaron en disciplinas que hasta entonces estaban dominadas por varones.
Entre ellas están: Clara González de Behringer (abogada); Ofelia Hooper Polo (socióloga); Carmen Miró Gandásegui (demógrafa); Ligia Herrera Jurado (geógrafa); Reina Torres de Araúz (antropóloga); Olga Linares Tribaldos (arqueóloga); Carmen Antony García (criminóloga), Felicia Santizo Henríquez (educadora); Elsie Alvarado de Ricord (poeta y escritora); Etilvia Arjona Chang (educadora y especialista en lenguas); Marcela Camargo Ríos (especialista en museos); Lidia Sogandares Rivera (ginecóloga); Enid A. Cook de Rodaniche (viróloga); Rosa María Britton (oncóloga y escritora); Sergia Melita Rodríguez Solís (profesora de farmacología); Hildaura Acosta de Patiño (especialista en toxicología); Carmen Damaris Chea Cedeño (agrónoma); Irma Arjona Velásquez (agrónoma); Mireya Correa Arroyo (botánica); Noris Salazar Allen (especialista en briófitas); Blanca Calvo de Hernández (microbióloga); Miryam D. Venegas-Anaya (veterinaria); Rosa E. Palacio Navas (arquitecta) y Zoila Yadira Guerra de Castillo (ingeniera). Estas extraordinarias mujeres merecen estar en la historia patria.