Dra. Saturnina Rangel/Docente Cru de Panamá Este
En un mundo hiperconectado con unas comunicaciones instantáneas y su tecnología manteniendo avances extraordinarios, aparece el término “Mentiras de Mayordomo”(Butler lies en inglés). Nuestros aparatos móviles nos sirven como sustitutos de un mayordomo para mentir a quién o quiénes no queremos comunicarnos. En muchos casos los mensajes de texto están diseñados para evitar la interacción social con personas que no queremos atender. Sin hablar con la persona podemos mentir descaradamente posponiendo, eliminando u ocultando nuestro encuentro y conversaciones en ese instante. Al llamar tu cónyuge le contestas que vas en camino a casa y en verdad estás yendo en dirección contraria.
Muchas formas de mentiras se producen a diario en los móviles y están catalogadas en diferentes términos. Hay ocasiones que mentimos indicando que el celular no estaba cerca o disponible para evadir el mensaje o la llamada. Mentiras de Mayordomo la hacemos constantemente y esperamos que otros lo hagan. Jugando al gato y al ratón decimos: Lo siento el celular estaba descargado, disculpa estaba manejando, no escuché tu llamada, lo siento tenía el celular en modo silencio y muchas otras que inventamos para no socializar en ese instante.
Las Mentiras de Mayordomo pueden convertirse cada vez más en una necesidad debido a nuestro nivel constante de conexión. Es cierto que hay momentos que no podemos atender el teléfono, pero hay momentos que deliberadamente no queremos contestar, más cuando son llamadas inoportunas, estresantes de amistades y amigos que nada constructivo o positivo nos ofrecen al tomar el celular. La hiperconectividad está creando en nuestras mentes una presión para contestar inmediatamente, pero también una presión para mentir en ocasiones que no queremos comunicarnos con ciertas personas.
Todos practicamos las Mentiras Mayordomo y en ocasiones nos sentimos culpables, en casos que pasan desapercibidas es agradable; sin embargo, cuando son notorias crean un resentimiento que van acumulando nuestra negatividad en las relaciones sociales. Mentiras Mayordomo nunca cambiará a menos que pienses separarte del mundo hiperconectado actual. Estamos secuestrados por una tecnología que pareciera un mal necesario, en definitiva, somos un mundo de mentirosos. Algunas personas no saben mentir, pero el mismo sistema de la tecnología les ayuda a mentir, ya que la persona que está en el otro lado no las ve. Y muchos tienen el remordimiento en sus mentes que si estoy haciendo bien o estoy haciendo mal.